martes, 20 de junio de 2017

Voluntariado y salud social: los 10 comprimidos de Voluntarina

El principio activo del voluntariado es la Voluntarina, una mezcla de voluntad, valor y valentía para transformar la realidad y mejorarla, unas veces interviniendo, otras tratando y otras previniendo enfermedades psico-sociales.

Los 10 comprimidos de una caja de Voluntarina, sirven para una variedad de situaciones y aplicaciones prosociales. Como buenos comprimidos, en la caja no aportan ningún valor, pero cuando se abren y entran en el torrente prosocial, comienzan a transformar la realidad, a repararla y a mejorar el bienestar de todos, sobre todo el de lo más débiles y empobrecidos.

Veamos entonces sus principales propiedades y efectos beneficiosos:

1. Angiogénesis prosocial. El voluntariado crea nuevas rutas y relaciones allá donde no existen o bien donde están deterioradas, cortadas u obstruidas. La angiogénesis se define como la capacidad que tiene nuestro sistema circulatorio de generar nuevos vasos sanguíneos cuando necesita regar una zona u órgano, y las principales venas o arterias que van al mismo están cortadas o deterioradas. El voluntariado llega muchas veces donde no llegan los servicios profesionales, conecta puntos o situaciones antes desconectadas, es creador de nuevas formas y métodos de ayuda, es innovador. Y hablamos de una angiogénesis prosocial, que planta cara a los procesos de angiogénesis maligna, que como un cáncer social, también encuentran sus vías y metástasis en el tejido de la sociedad.

2. Termo-regulador emocional. El voluntariado actúa más en el área de las emociones y sentimientos, crea un clima cálido, de acogida y bienestar. El aspecto emocional que algunas veces es un estorbo en la actuación profesional, necesitada de “distancia empática” para mantener la inteligencia ejecutiva, por ejemplo, en un quirófano, pero que no siempre debe ser así por principio ni en todas las situaciones, en el voluntariado es clave. Una emoción inteligente, conducida por la razón, que aporta calidad y calidez humana en el encuentro y comunicación con el otro, que mediante la escucha y la empatía ayuda a regular la temperatura emocional y a restablecer bienestar psíquico, y también físico y social.

3. Factor de resiliencia. El voluntariado contribuye a fortalecer la resiliencia de las personas y grupos a los que ayuda, su capacidad de superar adversidades. La resiliencia, del latín resilere, es la capacidad de adaptarse flexiblemente, de ser elásticos mentalmente para no rompernos, de volver a recobrar nuestra forma original tras un impacto. De los seis pilares de resiliencia que define el psiquiatra español D. Luis Rojas Marcos, el voluntariado aporta cuatro que son claves: las conexiones afectivas, el pensamiento positivo, la autoestima y la esperanza entendida como “tener motivos para vivir”. La resiliencia es un factor clave en la superación de todo tipo de adversidades, y la falta de salud es siempre una adversidad.

4. Calmante natural. El voluntariado ayuda a calmar las dolencias, con su presencia positiva y su escucha amable y humana. El voluntariado es una medicina en sí mismo, es un bálsamo para el otro. Su escucha atenta y sin prejuicios acaricia el interior de las personas, su capacidad de ir acompasándose al ritmo verbal y no verbal del otro, a su lenguaje, a su latido vital, crea armonía y empatía. También su capacidad de gestionar situaciones emocionalmente difíciles ante noticias o evidencias duras de asumir. Su lenguaje positivo y su enfoque en las fortalezas del enfermo, le ayudan a calmarse y le proveen de la capacidad ejecutiva (otro pilar de la resiliencia, por cierto) que necesita para encaminar su recuperación.

5. Potenciador de fortalezas. El voluntariado se enfoca más en las fortalezas que en las debilidades de las personas y las sociedades. Las situaciones de enfermedad y las dolencias nos hacen enfocarnos, tanto si las vivimos en primera persona como si las acompañamos mediante procesos de ayuda, en lo que no funciona. Pero este principio de realidad no debe desviarnos de trabajar sobre las fortalezas del enfermo, ya que sobre ellas va a ser más eficaz construir su proceso de recuperación. Cuando el enfermo es una comunidad o un grupo social, o una empresa o incluso una nación entera, este factor de enfoque en las fortalezas y valores, abandonando los discursos pesimistas, fatalistas o incluso escatológicos, es clave para su recuperación.

6. Genérico y gratuito. El voluntariado es portador de una cultura de la gratuidad, es donación sin pedir nada a cambio, es el regalo del don de uno mismo puesto en valor para otro que necesita ayuda, para la sociedad. Goza por tanto de la libertad y la independencia que dan el no estar gobernado por la dinámica económica de los contratos, del toma y daca, de los intercambios materiales. De hecho, cuando el voluntariado depende en exceso de subvenciones y ayudas, corre el peligro de someterse a los criterios, parámetros y dictados de las mismas, así como de la arterioesclerosis o burocracia institucional. Es connatural al voluntariado la gratuidad sostenida mediante el contrato moral y emocional, es decir, el compromiso ético con las causas que lo mueven.

7. Contraste ético-social. El voluntariado hace visibles los niveles de injusticia social, las carencias y enfermedades sociales. Precisamente porque trabaja a pie de obra, enseguida detecta de primera mano aspectos más cualitativos que no detectan los estudios cuantitativos. Es el que pone nombre a los datos fríos y generalizados de los informes, es el que pone rostro a las historias clínicas de vida, es el que conoce de primera mano que no hay enfermedades, sino enfermos, y que cada persona es única y vive su problema de forma única. Como en todos los estudios y análisis, necesitados de un “contraste” para detectar e interpretar los datos, el voluntariado es el “contraste ético de la sociedad”, es el que nos avisa de los niveles de Derechos Humanos y las amenazas a los mismos que hay en el sistema social, mediante su testimonio y también su voz y acciones de denuncia social.

8. Prevención y educación. El voluntariado es una escuela de salud y bienestar, persigue una “vida buena” y sostenible promoviendo virtudes éticas, anticipándose a otras enfermedades sociales y detectando problemas en el inicio, cuando pueden ser mejor tratados. Lo dice Rojas Marcos, y muchos estudios más: las personas que hacen voluntariado gozan en general de mejor salud en todos los aspectos que las que no lo hacen: duermen mejor, beben menos, consumen menos drogas y tienen incluso una vida afectiva y sexual más satisfactoria: no hay duda, la voluntarina es el mejor precursor de la oxitocina. Todo esto lo convierte también en un buen medicamento para recetar en casos de apatía, infelicidad, soledad crónica, insatisfacción o falta de sentido vital.

9. Urgencias sociales. El voluntariado atiende de forma preferente a los más empobrecidos, a los que tienen menos cobertura social. El voluntariado está para atender a todos, pero su esencia ética le hace orientarse preferentemente a los excluidos del sistema social, a los que no tienen cobertura sanitaria ni social, a los últimos de las listas de espera para recibir algo que les corresponde por derecho, humano y social. El voluntariado hace suyo el principio ético de “el menor mal de la mayoría”, de Karl Popper, frente al principio utilitarista de “el mayor bien de la mayoría”, de John Stuart Mill. Este último esconde no pocas demagogias en todos los órdenes, y el mismo gustan declamar no pocos gestores públicos, para que se beneficie del mismo siempre la misma mayoría, y no lo alcance siempre la misma minoría, cada vez más mayoritaria: más de 8 millones de pobres en España y la tasa de pobreza infantil mayor de la Unión Europea, por citar algún dato. El menor mal de la mayoría nos aproxima a la idea de la “vida buena”, del decrecimiento, del reparto justo de la riqueza, o de aprender a vivir mejor con menos cosas.

10. La Red de la Hospitalidad. El voluntariado no trabaja solo, lo hace en equipo, como parte de una RED de ayuda con otros voluntarios y profesionales. Hemos pasado de la era Superman a la era Spiderman. Lo eficaz ya no son los supermanes, los héroes solitarios, ni profesionales ni voluntarios, sino los equipos interprofesionales, las redes colaborativas, el trabajo desde un marco global en un mundo global en el que las fronteras físicas y políticas se ven superadas y actualizadas por una  nueva identidad cosmopolita y hospitalaria con el extranjero, fuertemente arraigada en la ideología de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. La hospitalidad se define en el diccionario como la acogida de aquél que se encuentra temporalmente fuera de su hogar, nada que ver con las vallas llenas de cuchillas, nada que ver con la privatización de los derechos sociales. El voluntario que todos y todas llevamos dentro, ese que nos hace sonreír y escuchar a un paciente más allá del contrato de trabajo, ese que nos hace dar algo más de lo estipulado, ese que nos hace salir de nuestra zona de confort o de espectador, el que nos hace tomar decisiones éticas y valientes, es el que va tejiendo cada día, poco a poco, una red de solidaridad, salud y bienestar social.

lunes, 19 de junio de 2017

Por un uso responsable de los consejos de autoayuda y recetas de psicología cotidiana

"Hay amores que matan y hay odios que salvan", nos recuerda Carlos Castilla del Pino en su libro "Teoría de los Sentimientos". Carlos Castilla del Pino (neurólogo, psiquiatra y escritor 1922-2009), se refiere a que el amor y el odio no son ni buenos ni malos, lo que les otorga valor en un sentido o en otro es precisamente el contexto de la situación, y la persona a la que se lo atribuimos. 

Esa misma frase, dicha a una mujer que convive con un asesino en potencia en su casa, por tratarse de un machista agresivo y sin empatía, por ejemplo, es sin duda un consejo acertado y preventivo para su futura supervivencia. Sin embargo, si le decimos a la misma mujer que cultive la meditación o el perdón, es posible que se lo ponga muy fácil a su agresor y la mande a meditar para siempre.

Muchas de las recetas y consejos prácticos que escuchamos para vivir con más plenitud y ser más felices, suelen caer en el mismo error: considerar que todos somos iguales. Somos iguales en dignidad y en derechos esenciales, pero somos diversos y diferentes en talentos, circunstancias, proyectos vitales, vivencias personales. Si todos fuésemos iguales, si no fuésemos únicos e irrepetibles, no existirían los médicos ni los farmacéuticos: iríamos a un cajero a por la medicina y todo solucionado. Tampoco existiría la psicología diferencial. Ni la diversidad humana: ¡Hitler habría triunfado! Pero lo cierto es que no hay enfermedades sino enfermos, no hay problemas sino personas diferentes que viven el mismo problema de forma diferente, y cada cual vive y experimenta sus dificultades y angustias de una manera única y en un contexto único, de ahí la necesidad de un especialista que determine la mejor medicina y el mejor tratamiento a seguir, que personalice lo que realmente necesitas, que puede ser muy distinto de lo que necesita tu vecino, o tu hermana. Otra cosa bien distinta es en manos de quién te pones, y cuáles son tus consejeros/as de cabecera o de cafetería: elige tus consejeros o especialistas, pero elige a los buenos, experimentados y acreditados/as.

Lo mismo que auto-medicarse, salvo unas tiritas, bálsamos y poco más, es irresponsable, también lo es auto-ayudarse, salvo algunas emociones pasajeras, pequeños conflictos cotidianos y poco más. Siempre ha habido manipulación, y es fácil manipular en el estrato de las "creencias", cuando éstas son confusas o débiles, cuando en tiempos de falta de sentido la gente necesita más que nunca creer en algo y en alguien, y cuando hay un absoluto desconocimiento de los fundamentos o principios activos de lo que te están contando. Cuando te inoculan una creencia errónea o peligrosa sobre, por ejemplo, lo que necesita tu pareja para ser feliz, y la "compras" (= la aceptas como verdadera), automáticamente, tus valores, actitudes, decisiones y comportamientos se vuelven coherentes con esa creencia. Por supuesto, entre esas decisiones te cuelan que le compres el libro y le hagas todos los likes que puedas el gurú de turno.

Otro ejemplo de los prospectos de los medicamentos que nos puede servir: en las recetas de auto-ayuda rara vez te citan los "fundamentos psicológicos y científicos de las mismas", generalmente te remiten a un "testimonio" de alguien, que no eres tú ni de lejos, al que, supuestamente, le ha funcionado la receta. Y, por si esto fuera poco, habría que investigar cuántos de esos testimonios son realmente ciertos, es decir, están investigados y certificados de forma científica.

Yo creo que lo último que necesita un perverso narcisista es que le digamos que sea positivo y cultive sus fortalezas y su autoestima: ahora será un perverso narcisista más seguro de sí mismo, más crecido, y más peligroso también. Y el problema es que la mayoría de las recetas de auto-ayuda no informan de sus contra-indicaciones, y deberían hacerlo, como lo hacen los medicamentos, porque estamos jugando con la felicidad, incluso la vida de las personas.

Toda la variada gama de la atracción, como la atracción del amor, la atracción del dinero, la atracción cósmica ... en realidad te está diciendo que renuncies a tu capacidad de labrar tu propio futuro, con tus propias decisiones, con tu planificación racional, y que te pongas en manos de unas leyes de atracción absolutamente irracionales. Una cosa es focalizarse en lo que quieres lograr y hacer una visualización previa (pero ojo, sin grandes fantasías y delirios de grandeza) para motivarte y enfocar tu energía psicológica y física, tu tiempo, y otra bien distinta poner tu voluntad en manos de una magia cósmica que no existe.

En resumen, ¿he sido un poco exagerado en algunos ejemplos? Es posible, pero sin llegar a tanto (aunque a veces desgraciadamente se llega), el espectro de posibilidades es muy amplio. Y los efectos secundarios de la auto-ayuda de masas existen de verdad, y podrían evitarse (deben evitarse), si el consejo o técnica en cuestión tiene en cuenta, al menos, los cinco criterios "éticos" siguientes:
  1. Informa siempre para qué tipo de personas puede ser útil el consejo, y para qué casos o tipo de personas puede ser contra-producente. Se honesto/a, humilde y realista, parte de la base que no hay consejos universales para todos.
  2. Documenta bien el consejo o la técnica con autores/as, publicaciones y modelos teóricos. Mejor de estudios y papers vinculados a universidades de prestigio, que de empresas o marcas privadas, que sobre todo buscan el beneficio como fin.
  3. Explica los límites del consejo-técnica y realmente hasta donde puede ayudar y, en caso de problema mayor o diferente, sugiere la derivación a un profesional de la terapia o psicología.
  4. Tiene un tono y contexto altruista y colaborativo, es decir, no trata insistentemente de invitarte a comprar el libro, el curso o el remedio milagroso. Otra cosa es que cite el libro o el curso si quieres aprender más, pero el sólo consejo es un aporte compartido que puede ayudar.
  5. No desacredita ni va en contra de otros profesionales, como los médicos, psicólogos o nutricionistas, sino que el consejo se presenta como un plus o un complemento que puede ayudarte. Por ejemplo: el pensamiento positivo y el enfoque en las oportunidades, te ayuda a llevar mejor un tratamiento de rehabilitación de una articulación (como realmente me ocurrió a mí).
César García-Rincón de Castro (2017)

lunes, 5 de junio de 2017

Lienzo para el diseño de proyectos de Educación para el Desarrollo Humano y Aprendizaje Servicio en centros educativos


El lienzo para el diseño de proyectos de Educación para el Desarrollo Humano (en adelante EpDH) y Aprendizaje Servicio (en adelante APS), para centros educativos es una útil e intuitiva herramienta para los educadores y equipos docentes que quieran poner en marcha un proyecto de EpDH - APS hacia la sociedad, o bien una campaña concreta.

Está basado en el Business Model Canvas, el lienzo del modelo de negocios, muy utilizado en el ámbito del emprendimiento, es una adaptación personal del mismo porque me parece un recurso que, de un vistazo rápido, nos hace dibujar y tener en mente todos los aspectos iniciales y organizativos del proyecto.


¿Cómo se utiliza? Primero tenemos que dibujarlo o imprimirlo en grande, en un papel continuo. Una vez que lo tenemos delante, con pos-it y rotuladores iremos añadiendo ideas en las distintas dimensiones del lienzo. Cuando lo tengamos todo puesto y consensuado, decidimos llevar el proyecto adelante (o no) o bien hacemos las modificaciones oportunas en el mismo.

En las últimas páginas del dossier en PDF, tras la explicación de todos los módulos está el lienzo en alta calidad, para poder imprimirse en el tamaño que se desee (A3 – A2 – A1) y también están todos los módulos del mismo en hojas separadas, cada cual con su logotipo, con el fin de trabajar cada módulo por separado y con más detalle. Una opción interesante y muy visual puede ser pegar estas hojas individuales sobre un gran lienzo en blanco de papel continuo, en la misma colocación que están los módulo en el lienzo.


Sobre cada módulo recomiendo no escribir directamente, sino pegar notas adhesivas con el fin de poder cambiar / quitar / poner sin malgastar hojas de papel.

El lienzo está disponible en PDF AQUÍ con vista previa.

viernes, 10 de marzo de 2017

Las 5 Huellas de la Convivencia Escolar: un proyecto educativo en clave de Valores Sociales y Humanos para Educación Primaria

El ser humano ha evolucionado gracias a la cooperación, no a la competición, de esto hoy ya no nos cabe ninguna duda, y hay muchos estudios que lo avalan. Y la cooperación tiene sus claves, su genoma social, y por eso somos "homo socius" como ya dijo Aristóteles, y no tanto "homo hominis lupus" como dijo Thomas Hobbes.

El proyecto pedagógico-competencial Las 5 Huellas de la Convivencia Escolar está diseñado para rescatar esa huella humana, reforzarla y hacerla más ancha y profunda. Ha sido desarrollado con éxito ya en un colegio público dependiente del CTIF Madrid-Este, en un curso de formación a todo el claustro, durante el curso escolar 2015-2016.

Está fundamentado en tres grandes pilares de la psicología para educar en Valores Sociales y Humanos: autoconcepto (identidad personal), reconocimiento del otro (identidad social) y cooperación inclusiva con otros (identidad cosmopolita).

Para desarrollarlo he definido 5 dimensiones de la competencia "Convivencia Escolar Inclusiva", siendo cada una de ellas una huella de aprendizaje, una dimensión o descriptor, que he llamado de la siguiente manera:



Cada huella está a su vez formada o descrita por 6 desempeños competenciales, 2 por cada uno de los pilares de la educación en Valores Sociales y Humanos. En el siguiente gráfico lo podemos ver mejor:



De tal forma, que el proyecto completo incorpora 30 desempeños competenciales, para los cuales he diseñado 30 situaciones de aprendizaje o actividades. Estas actividades se encuentran en el dossier para el profesorado de este proyecto.

Además he compuesto unas retahílas musicales para cada una de las huellas, con el fin de reforzar los aprendizajes desde las más inteligencias posibles. Del mismo modo, el diseño de los logotipos de las huellas en alta calidad, nos permite hacer con las mismas diferentes productos de comunicación, visuales y kinestésicos:



Es importante que los centros educativos tengan previstas en su Proyecto de Convivencia Escolar (para mí el proyecto más importante hoy y el más educativo) diferentes medidas correctivas, como los protocolos de acoso escolar y bullying, pero más importante es aún, tener un proyecto de Educación en la Convivencia Escolar, como base de una ética de la integridad frente a una ética externa o de los límites: esta es la filosofía de nuestra propuesta.

El proyecto completo en formato PDF imprimible de alta calidad, con todos los diseños, desempeños y actividades competenciales, se encuentra disponible aquí: Las Cinco Huellas de la Convivencia: proyecto de aprendizaje.