sábado, 23 de diciembre de 2017

Mi pequeño diccionario emocional: una lista de YouTube para aprender y compartir sentimientos en la infancia y en la edad adulta

Desde Prosocialia ponemos a disposición de educadores y educadoras, tanto de niños y niñas, como de personas mayores, un diccionario emocional en un lenguaje sencillo y comprensible, con la finalidad de trabajar los principales sentimientos y emociones y hablar sobre ellos, con la ayuda de un dado y seis funciones o posibilidades que se indican en los vídeos.

La lista está compuesta por 16 sentimientos/emociones, todos con la misma estructura en tres partes:

1. Nombre del sentimiento-emoción.
2. Definición sencilla del mismo.
3. Diálogo compartido sobre dicho sentimiento-emoción entre todos/as.

Normalmente, los sentimientos y emociones no forman parte de nuestros diálogos cotidianos, ya que no nos han educado suficientemente en ello. Uno de los objetivos de este recurso didáctico es precisamente, aprender a hablar con naturalidad de nuestro mundo emocional y compartirlo con otros, escuchar a otros en su mundo emocional también, hacer que las emociones y sentimientos se expresen con naturalidad.

Este recurso educativo y de coaching emocional está pensado para trabajarlo en grupos, en sesiones de aproximadamente 30 minutos por cada vídeo. A partir de cada vídeo-sesión, recomendamos trabajar alguna película, cuento, o recurso adicional relacionado con dicha emoción, o bien una propuesta de ejercicio emocional a lo largo de la semana siguiente, como por ejemplo: un cuaderno de registro de esa emoción, bien en uno mismo o en otros, etc.

lunes, 4 de diciembre de 2017

La Buena Dirección: el auténtico liderazgo es prosocial, tiene una fuerte dimensión ética y humanista

Extracto del libro "La Buena Dirección: el liderazgo al servicio de las personas y de la sociedad". César García-Rincón de Castro. Homo Prosocius, 2017. ISBN: 978-1520284781.

Del mismo modo que hemos hecho una herramienta de autovaloración personal en lo que se refiere a competencia ética, podemos hacer una herramienta más sencilla y rápida, en este caso de evaluación social, para aplicar a un determinado líder y su percepción por un grupo más o menos amplio de personas. Puede ser una herramienta muy útil para hacer sondeos de opinión, por ejemplo, de los ciudadanos de un determinado país o región, respecto de sus líderes políticos, o del presidente de su gobierno, o bien de su máximo representante nacional.

En este caso lo que necesitamos son una serie de estímulos (preguntas) sencillos y comprensibles, y que hagan referencia a las 5 dimensiones de nuestra competencia ética. Yo propongo 2 ítems por cada dimensión, de modo que tengamos un total de 10 preguntas en las que el ciudadano/a de "a pie" pueda fácilmente situar su percepción respecto a dicho líder. 

Recordemos de forma resumida cuáles eran estas 5 dimensiones, para proponer a continuación dos preguntas en cada una de ellas y la escala de las respuestas:

1. Empatía-Universalismo: es la capacidad para ponernos en la situación del otro, en su lugar, haciendo reflexiones como “si yo fuera esa persona, ante este problema o decisión me sentiría…”. La toma de conciencia y apertura al otro, nos lleva necesariamente a una orientación universalista versus particularista, nos saca del etnocentrismo y del pensamiento de rotación hacia el pensamiento multisistémico de traslación intersubjetiva e intercultural. Esta dimensión es clave máxime en un mundo global e interdependiente.

2. Asertividad-Autocontrol: es la capacidad de defender los propios valores y criterios ante los demás, con valentía, autonomía personal y seguridad, venciendo incluso las presiones del grupo contrarias al propio criterio o decisión. Las personas con integridad ética tienen que ser asertivas y con gran capacidad de autocontrol para no dejarse llevar por presiones, prebendas y regalos, y defender siempre la ética o denunciar el comportamiento no ético, incluso de sus superiores o de su propia organización, si creen que deben hacerlo por el bien del conjunto.

3. Compromiso-Responsabilidad: el compromiso va ineludiblemente unido a los contratos sociales de todo tipo, compromiso con unas reglas, unos valores, unas normas. El compromiso implica equilibrar en todo momento los derechos con los deberes de los contratos, tanto los formalizados por escrito como los tácitos y emocionales establecidos según la costumbre, el sentido común o lo que es bueno y conveniente en una situación determinada. La responsabilidad implica “responder” del propio comportamiento ante los demás, responder de los pactos y compromisos adquiridos.

4. Prosocialidad-Servicio: la prosocialidad se entiende como una actitud positiva ante los problemas y necesidades de los demás, como un servicio privado o público con vocación u orientación altruista. La solidaridad entendida como vocación de servicio público es una actitud básica que implica pensar, sentir y hacer con los otros, tanto a nivel local y cercano, como a nivel global, implica tomar conciencia de los efectos globales de mis decisiones locales. La prosocialidad-servicio siempre debe estar enfocada preferentemente a los más débiles y desfavorecidos.

5. Discernimiento-Reflexividad: El discernimiento es producto de procesos mentales de instrospección, autoconocimiento y orientación de las decisiones desde sistemas de valores asumidos e internalizados. El discernimiento como estrategia de pensamiento y reflexión incluye tanto la toma de conciencia de las propias emociones y sentimientos, como los diferentes puntos de vista y pensamientos. Implica también estrategias y rutinas de pensamiento moral, como el uso reflexivo de algunos principios importantes de justicia social.

Una vez que hemos recordado las cinco dimensiones de la competencia ética, formularé ahora las dos preguntas o ítems clave en cada una de ellas, en vistas a un sondeo de opinión colectiva hacia determinado/a líder político o social. Dichas preguntas deben hacerse a partir de la percepción que la ciudadanía o colectivo tiene respecto del modo de actuar de dicha persona en su faceta pública, la cual está determinada por los medios y formas de comunicación que dicha persona utiliza y lo que dichos medios reflejan de ella:

Dimensión de la
competencia ética
Preguntas - Ítems para el perfil de liderazgo ético
Empatía-Universalismo
· ¿Se ocupa por igual de todas las personas o sólo de un tipo de personas que más le convienen?
· ¿Piensa en las necesidades de las personas que gobierna, o se enfoca más en sus propias necesidades y las de su equipo-organización?
Asertividad-Autocontrol
· ¿Toma decisiones desde valores humanos o se deja influenciar fácilmente por otros valores?
· ¿Reconoce los fallos y comportamientos poco éticos de su persona o equipo, o sólo critica los de los demás?
Compromiso-Responsabilidad
· ¿Cumple sus compromisos y deberes públicos, o los incumple con frecuencia?
· ¿Responde de todos sus deberes y objetivos ante los demás, o sólo lo hace cuando le conviene o beneficia?
Prosocialidad-Servicio
· ¿Muestra realmente preocupación por los más débiles y desfavorecidos, o lo hace sólo de forma testimonial favoreciendo más a los ricos y bien situados?
· ¿Muestra solidaridad y ayuda para con otras causas fuera de su ámbito de gobierno, o sólo se limita a ayudar en los límites legales de su acción?
Discernimiento-Reflexividad
· ¿Sus decisiones son producto de una reflexión y debate serio y profundo, o bien las toma de forma ligera, impulsiva o populista?
· ¿Le parece una persona equilibrada y con vocación de servicio, o por el contrario cree que es una persona arrogante orientada al poder y al éxito personal?


Una vez que tenemos las preguntas, ya sólo nos resta darle formato a la herramienta, y lo más rápido e intuitivo es optar por un perfil de polaridad o diferencial semántico de Osgood y Tannembaum. Ni que decir tiene, que cuanto más positivas sean las valoraciones, más ético será el perfil de liderazgo de la persona valorada.


jueves, 23 de noviembre de 2017

En busca de la empatía

La empatía surge en nuestra mente, es una competencia cognitiva de nuestros tres cerebros: el que piensa (cognitivo), el que siente (afectivo) y el que decide (comportamental).

Estos tres cerebros topográficos (formados por capas, la más interior es el reptiliano o decisor, y la más exterior en la corteza es el racional – pensador) a su vez están divididos horizontalmente en hemisferio izquierdo y hemisferio derecho, de modo que habría hasta 6 tipos de empatía: cognitiva, afectiva y comportamental, y a su vez basadas en lenguajes racionales (de hemisferio izquierdo) y en lenguajes metafóricos (de hemisferio derecho).

Pero para entenderlo bien, nos basta con imaginar nuestro pensamiento empático como un itinerario de 6 pasos: es lo que he denominado en esta dinámica de grupo “En busca de la empatía”, un auténtico laberinto mental, que si logramos descifrar, nos llevará al “encuentro del otro”, a la empatía.

La dinámica comienza, antes que nada, pidiendo a los participantes que traigan a su mente una situación actual o del pasado, donde claramente les cueste (o haya costado) empatizar. Y a partir de ahí iremos recorriendo juntos este laberinto mental, cuyo objetivo es, claro está, humanizarnos más.

Más información y vista previa AQUÍ

lunes, 6 de noviembre de 2017

Las 10 conexiones del voluntariado: claves para crear y regenerar el tejido social

El voluntariado está para conectar muchas cosas que están desconectadas, bien porque nunca lo estuvieron, bien porque lo estuvieron pero dejaron de estarlo, o bien porque no lo están del todo, o no están bien conectadas. Estoy plenamente convencido de que los procesos de ayuda son, sobre todo, conexiones a muchos niveles. Y cuantas más cosas seamos capaces de poner en conexión (recursos, posibilidades, personas, sueños, espacios...), más eficaz será nuestra ayuda.

Precisamente, gran parte de los problemas sociales tienen su base en desconexiones en el ámbito del ser, del tener o del estar. Una sociedad desconectada de sus gobernantes, desconectada entre sus ciudadanos y ciudadanas, desconectada entre sus funciones y estructuras, desconectada de la ética en sus acuerdos y contratos, desconectada de las otras sociedades, desconectada de lo humano y de la naturaleza, desconectada de su identidad propia y de su identidad cosmopolita global, es una sociedad enferma, con su tejido social dañado.

Conceptualizar el voluntariado como un "conector" puede ayudarnos a comprender mejor sus muchas posibilidades, al tiempo que desde esta nueva mirada, seguro que hace surgir nuevas conexiones también en nuestra mente creativa, de cara a proponer nuevas vías y caminos. En definitiva el voluntariado debe tejer redes a muchos niveles, para generar nuevos tejidos o regenerar los que están enfermos o heridos. Veamos entonces a qué tipo de conexiones me refiero:

1. Conexión entre NECESIDADES y RECURSOS. El voluntariado trabaja de forma preferente en los campos de la necesidad humana, muy variados y de muy diversa gradación. Es cierto que el voluntariado es muchas veces el recurso, pero más que un fin en sí mismo, creo que es un medio que busca conexiones entre las necesidades humanas y los recursos posibles, tanto materiales como no materiales, para satisfacer dichas necesidades. Y si no hay recursos, el voluntario también tiene la capacidad de movilizar el que se puedan crear.

2. Conexión entre la PERSONA y su POTENCIAL. Muchas situaciones de pobreza y necesidad humana tienen su origen en la desconexión vital o existencial que sufren algunas personas entre lo que son, lo que sufren también, y lo que pueden llegar a ser. Alguien tiene que ayudar a estas personas a encontrar un hilo conductor, un sentido, un rayo de esperanza que les haga proyectar su vida con sentido, ya que sin esta fuerza motivacional es difícil salir adelante. Este potencial también incluye
"reconectar" a la persona con sus posibles redes de ayuda, que incluyen vecinos, amigos, familiares.

3. Conexión entre una COMUNIDAD y sus SUEÑOS. Hay comunidades de personas, cuyas hondas dificultades y procesos difíciles de pobreza, marginación, catástrofes, o situaciones de violencia extrema, tienen mermada y ensombrecida su capacidad para enfocarse en lo que de verdad les importa y les da sentido como tal: sus sueños y aspiraciones. Para ello el voluntariado debe ayudarles a recuperar su pasado o memoria histórica, tomar conciencia del presente y enlazar con su futuro, con sus sueños en definitiva, su propósito colectivo. Estos sueños se materializan en proyectos, y para ello también el voluntariado dinamiza "las fortalezas" de dicha comunidad para ponerlas al servicio del sueño o proyecto.

4. Conexión entre la SOLIDARIDAD y la JUSTICIA. El voluntariado representa un tipo de solidaridad que persigue un ideal de justicia social, es decir, la solidaridad es un medio para lograr un fin mayor de justicia social. Cuando este horizonte de justicia no se contempla o no está claro, entonces la solidaridad no sabe a dónde va, y es presa fácil de ser utilizada por el mercado y otros fines económicos y comerciales. Tenemos que preguntarnos siempre: ¿a quién sirve esta solidaridad? ¿Qué papel tienen aquí los marginados, en esta acción solidaria, qué se persigue con ella? Muchos telemaratones, festivales solidarios y eventos adornados de solidaridad, en realidad persiguen otros fines, o anteponen el beneficio privado sobre el bien común y de los más pobres.

5. Conexión entre lo LOCAL y lo GLOBAL. Ya no tiene sentido actuar en lo local sin tener en cuenta la dimensión global en que nos hallamos insertos, como tampoco lo tiene actuar globalmente sin aterrizar en la realidad, sin concretar en un punto del espacio-tiempo. Pensar globalmente y actuar localmente, manteniendo la conexión de ambas dimensiones, debe ser una constante en los modos de hacer y de proyectar del voluntariado.

6. Conexión entre el SER HUMANO y la NATURALEZA. La dinámica de interacción entre el ser humano y los recursos naturales, cada vez atrae más nuestra atención, sabedores de la importancia que ello tiene, no sólo en la sostenibilidad medio- ambiental, sino también en el buen vivir y la felicidad humana, así como el retorno a formas de vida, de alimentación o de explotación de los recursos, más autónomas y menos dependientes, más éticas y menos especulativas, más democráticas y menos demagógicas.

7. Conexión entre la DIVERSIDAD y la INCLUSIVIDAD. Muchos problemas sociales vienen determinados por la incapacidad de algunas personas y comunidades de conectar estas dos ideas complementarias: una diversidad de personas y culturas en un proyecto social inclusivo y de identidad compartida, que no significa en modo alguno la renuncia a las propias raíces histórico-culturales, sino el enriquecimiento mutuo y compartido. Es el voluntariado, pues, un agente de integración de las diferencias, de su conexión en torno hacia un acuerdo o contrato en el que podemos convivir y compartir.

8. Conexión entre el NORTE y el SUR. El voluntariado sirve para conectar dos mundos todavía muy distantes entre sí, tanto si nos referimos a tercer como a cuarto mundo (pobreza y marginación en los núcleos urbanos). Si no fuera por los voluntarios y cooperantes, estas dos realidades estarían todavía más separadas entre sí, y no se hubieran iniciado interesantes procesos o vías de solución como el Comercio Justo, la Educación para el Desarrollo Humano, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), o el avance en los proyectos de Cooperación al Desarrollo.

9. Conexión entre la REALIDAD y la INFORMACIÓN. Son muchas veces los voluntarios y voluntarias sobre el terreno, los que nos permiten de primera mano y sin los sesgos propios de los medios de comunicación, saber lo que pasa en las zonas donde desarrollan su labor. Otras veces son los voluntarios los que informan a los medios, o comparten sus experiencias y percepciones en las redes sociales. También informan a través de sus testimonios en espacios formativos o comunicativos con este fin. Por último, la sociedad, cada vez más, tiene la ocasión de contrastar lo que se dice en los medios oficiales o masificados, con las opiniones más próximas y humanas de los cooperantes o voluntarios.

10. Conexión entre la ÉTICA y los ACUERDOS. El voluntariado es una especie de despertador ético de la sociedad, es una llamada a nuestra conciencia del otro, a la conciencia social, a los grandes principios o Derechos Humanos. En este sentido hace visibles los niveles de ética o humanidad que tiene una sociedad o comunidad determinada y los pone encima de la mesa formulando preguntas que despiertan nuestra conciencia en torno a los principios del contrato social, o de ese acuerdo democrático mediante el cual regulamos nuestra sociedad, un acuerdo que implica intercambios diversos, así como derechos y deberes. El voluntariado pone en evidencia no sólo si los términos del contrato social se están cumpliendo por gobernantes y ciudadanos, sino también si el propio acuerdo a día de hoy es válido, es decir, es útil y eficaz para administrar con justicia a la sociedad, especialmente a esa parte de la sociedad menos favorecida o con más dificultades. 


martes, 5 de septiembre de 2017

Es urgente "Humanizar la Vocación": el programa de Emprendimiento EcoSocial de FUNDERETICA

La Fundación Europea para el Estudio y Reflexión Ética (FUNDERETICA) lanza un programa de Emprendimiento EcoSocial para Centros Educativos y Sociales.

Como dice César García-Rincón, responsable de Educación y Actividades SocioCulturales de Funderética, el programa quiere vincular la Competencia Emprendedora, presente en el Marco Europeo de Competencias Educativas, en el Currículo oficial de España (LOMCE) también como asignatura, y cada vez en más Currículos Educativos de todo el mundo, a la vocación y talento de cada cual, o "elemento" como diría Sir Ken Robinson, para ponerlo al servicio de la sociedad y del cuidado del planeta.

Porque, como ha afirmado recientemente García-Rincón, lo que menos necesita nuestro país, y las sociedades en general, son profesionales muy preparados y capacitados que en lugar de servir a los demás, se sirven de los demás para sus propios fines. Es urgente Humanizar la Vocación de cada persona, de cada estudiante, para lograr una auténtica regeneración ética de la sociedad y contribuir al Buen Vivir de los pueblos y sociedades.

El Buen Vivir va más allá del concepto de Bienestar, que actualmente ha perdido fuerza y se ha desgastado: no se puede crecer indefinidamente a costa de empobrecerse otros y a costa del planeta. Las claves para el Buen Vivir, la Vida Buena para todos, las encontramos en la Agenda 2030 de Naciones Unidas y en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), los cuales forman una parte importante de este programa, tanto en alineación de los centros educativos con los ODS (gestión, espacios, entorno) como en su pedagogía (Programa de Educación de los ODS de la UNESCO). Para ello contamos en nuestro equipo humano con la amplia experiencia de Marina Moreno.

El programa de Emprendimiento EcoSocial se basa en un diseño competencial del espíritu emprendedor que ya ha sido testado y publicado en varios libros y manuales por Jerónimo García Ugarte y César García-Rincón. En concreto está presente en la Guía para Padres ¿Cómo orientar profesionalmente a tu hijo? de la Fundación Bertelssman, escrita por varios expertos, y también en el libro "Un futuro para tu hijo. Claves para su orientación profesional", editado en Grijalbo en 2017, coordinado por Vicente Hernández (Proyecto Orion - Universidad Pontificia Comillas) y prologado por César Bona.

Emprendimiento EcoSocial es poner el propio talento, la vocación, lo que más nos apasiona, al servicio de la sociedad y del cuidado del planeta, o la Casa Común, como le gusta decir al Papa Francisco. Por ello el programa se conecta también con varios elementos de reflexión y pedagógicos propuestos en la encíclica Laudato Si'.

Tanto los objetivos e intenciones del programa, así como la información relevante sobre el mismo, puede consultarse y descargarse en este enlace: Programa de Emprendimiento EcoSocial.

jueves, 24 de agosto de 2017

El credo de la formación, educación y capacitación (César García-Rincón de Castro)

En el inicio del curso escolar 2017-2018 en España, pero en definitiva este credo vale para cada día, os comparto estas reflexiones acerca de lo que yo entiendo que debe ser la formación hoy.

¿Por qué un credo? Sencillamente, porque es mucho más que unos rasgos o cualidades: las personas al final actuamos según lo que creemos. Si yo como educador no creo en esto que pongo aquí, si muestro dudas o manifiesto otras creencias que tal vez pueden ser erróneas o incongruentes entre ellas, debería reflexionar sobre ello y clarificar quién soy, qué hago aquí y qué quiero hacer.

Un consejo: sería un buen ejercicio, inspirados en este credo (que es producto de mi experiencia formativa en muchos y varios proyectos formativos en los últimos años) que cada claustro o equipo docente, o formador/a, haga su propio credo y se comprometan, con algún tipo de símbolo, a estar inspirados por el mismo, revisándolo cada cierto tiempo, y poniéndolo visible en la sala de profesores o en los despachos.

Y una última cosa muy importante: compartirlo y dialogarlo con todas las demás personas, padres y madres de familia, personal no docente, empleados/as, incluso los propios alumnos, ya que cuando nuestras creencias son compartidas todo funciona mejor.
  1. Creo que la formación es un tarea humana esencial que ayuda a las personas y comunidades a crecer y desarrollar sus potencialidades, a conocerse mejor a sí mismas y a cambiar cuando lo consideran necesario.
  2. Creo que la formación es mucho más que la transmisión y memorización de conocimientos, es poner esos conocimientos en valor para resolver problemas y crear productos novedosos.
  3. Creo que la formación es capacitar a las personas para aprender más y mejor, empoderarlas para que sean responsables y protagonistas de su propio proceso de aprendizaje.
  4. Creo que la formación está al servicio de la persona, de las instituciones y de la sociedad, para mejorarlas y hacerlas más felices, sostenibles y rentables dentro de un marco compartido de buen vivir.
  5. Creo que la formación es una profesión apasionante que requiere energía, entrega y motivación, lo que implica una adecuada gestión física, mental y emocional del formador/a antes y después de cada sesión.
  6. Creo que la formación es colaborativa, donde el formador/a asume un rol determinado dentro de un equipo y lo conecta con habilidad e inteligencia en esa red de personas y valores, fortaleciendo la cultura compartida.
  7. Creo que la formación se realiza desde la autenticidad y el autoconocimiento, siendo conscientes de las propias fortalezas y debilidades y en proceso de mejora docente constante.
  8. Creo que la formación implica conocer y seleccionar en cada proceso las mejores herramientas metodológicas y pedagógicas, creo que no se puede construir un buen aprendizaje con una sola herramienta y creo que las metodologías y herramientas pedagógicas son medios (y no fines) al servicio del aprendizaje y la persona.
  9. Creo que la formación debe ser inclusiva, esto es, aprovechar la riqueza de la diversidad humana, tanto cultural como de capacidades y modos de aprendizaje, para estimular todas las inteligencias.
  10. Creo que la formación es una vocación profesional que requiere una cuidadosa y esmerada preparación, un desempeño docente de calidad y un reconocimiento acorde a su importante papel social y humano.
César García-Rincón de Castro (2017)
La Claqueta Competencial. Otra forma de enseñar, otra forma de aprender.
Madrid, Homo Prosocius.
Libro disponible en Amazon.

miércoles, 9 de agosto de 2017

El Corazón Domesticado


Todos sabemos que el lugar natural del pajarillo no es una jaula, sino la naturaleza, su propio ecosistema. Todos sabemos que un pajarillo está hecho para volar, para relacionarse con su entorno, emocionarnos con su canto o su bello plumaje, su forma de volar, aparearse y continuar su vida a través de otros, manteniendo su especie. Con el corazón, que simboliza a nuestros sentimientos y emociones, pasa un poco lo mismo: están hechos para volar, para ser expresados, para relacionarnos con el mundo, para emocionar a otros.

El pájaro domesticado, renuncia a volar, renuncia a su función natural por vivir dentro de una jaula que le cobija y proporciona la comida que necesita. Pero pronto varias de sus funciones se atrofian y pierden su sentido, y al final no cumple el fin o misión para la que estaba creado.

El corazón domesticado también se acomoda en un refugio del yo, en una jaula o círculo cerrado que le procura cierta estabilidad y supervivencia a la persona, pero que atrofia en ésta la capacidad de amar realmente, de ser feliz y hacer felices a otros. La jaula del corazón domesticado está hecha en realidad a base de miedos y temores varios: el miedo a sentir, el miedo a contar cómo nos sentimos, el miedo a vincularnos afectivamente con el mundo y con los otros, el miedo al niño interior, el miedo a parecer vulnerables… Todos son miedos irracionales, creencias irracionales que nuestra educación y nuestro entorno nos ha inoculado.

Veamos entonces cuáles son esas variables o dimensiones del síndrome del corazón domesticado, para luego extraer de ellas algunos indicadores que nos permitirán hacer una herramienta de prospección y autoconocimiento tipo test. Se observará que en todas ellas aparece una emoción primaria muy habitual: el miedo. En realidad, domesticamos el corazón para huir de muchos temores en lugar de afrontarlos. Pero el precio que se paga por esa “aparente seguridad” es muy caro, como veremos.

Temor a sentir y emocionarse en general. Hay personas que prefieren controlar su expresividad emocional, y sus estados emocionales en general, porque temen ser juzgados por los demás, bien como personas frívolas o bien como personas descontroladas. En otros casos, se reprimen y controlan en exceso las emociones por cuestiones religiosas o culturales. También, en determinados entornos muy serios, solemnes, o prescritos socialmente, se genera mucha rigidez expresiva y falta de naturalidad emocional, así como miedo a sentir “vergüenza” social por expresar o no controlar una emoción que pueda considerarse inadecuada. La consecuencia de todo ello es una expresión pobre, sofisticada y falsa de las emociones, cuyo fin no es otro que buscar la aprobación social, u otros objetivos más allá de los puramente biológicos.

Dificultad para expresar los propios sentimientos y emociones. La falta de socialización emocional, se traduce muchas veces en dificultad para expresar ante los demás cómo nos sentimos, de comunicar nuestros sentimientos a otros. Esta es precisamente una de las funciones básicas del sistema emocional humano: poder comunicar y expresar nuestras emociones para descargar energía psíquica, es una necesidad humana básica. Otra cosa, es que esa comunicación sea adecuada o inadecuada socialmente hablando. La educación emocional nos proporciona herramientas para hacerlo de forma adecuada y respetando siempre al otro.

Dificultad para sentir y experimentar las emociones de otros. Es la falta de empatía, que tiene su origen, en primer lugar, en una deficitaria identificación de las emociones en el otro (y en uno mismo), y por esa razón muchas veces no empatizamos. En otros casos, determinadas creencias, prejuicios y marcos rígidos de pensamiento, no permiten a nuestro corazón sentir con el otro, ya que la mente sofoca cualquier intento de “sublevación emocional”. Hay también una empatía situacional, es decir, personas que son empáticas sólo en un tipo de situaciones o con un tipo de personas, y no en otras. Esto depende de nuestra socialización y simpatía o antipatía por determinadas personas. Pero, en todo caso, la empatía que nos interesa desarrollar es la “disposicional”, es decir, la empatía como disposición permanente en la persona.

Miedo a involucrarse o relacionarse emocionalmente con el mundo. Otra de las funciones de las emociones es la de vincularnos con el mundo, con los objetos del mundo, con otras personas. Con frecuencia experimentamos que nos quedamos anclados a determinados lugares, personas, o cosas. Pues bien, precisamente por el dolor o tristeza de la posible pérdida de esas cosas o personas, o bien por el compromiso que supone quedarse anclado emocionalmente, hay personas que prefieren no crear vínculos emocionales. La consecuencia de esa falta de vínculo emocional con el mundo es también falta de atención y aprendizaje de ese mundo, habida cuenta de la probada relación que existe entre emoción, atención, motivación y aprendizaje.

Temor a soñar y a ser libre dejando hablar al corazón. El corazón es más sincero que la cabeza, las emociones hablan en realidad de lo que nos gustaría ser o hacer, y de lo que no, de lo que nos hace felices y de lo que no nos hace felices. Es duro descubrirnos de repente en el lugar en que no queríamos estar: rápidamente acallamos a ese corazón que desea volar, y razonamos que “en la jaula no se está del todo mal con todas las necesidades básicas cubiertas”. Otras veces este temor viene determinado desde fuera, por la presión social, las costumbres socio-culturales, o cierta moralidad rígida y condenatoria todavía vigente en algunas tradiciones.

Enaltecimiento del yo adulto y racional desplazando al yo niño. El análisis transaccional de Eric Berne ha puesto de relieve esta interesante metáfora de los tres YO interiores: el yo padre de los principios, el yo adulto de las razones y el yo niño de las emociones. Más allá de las transacciones de nuestros tres YO en procesos comunicativos YO-TU, me parece más interesante el análisis que hace Berne de los conflictos internos que tenemos entre los tres YO. En concreto el conflicto que consiste en la “eliminación” de uno de los tres YO por asociación de los otros dos. Es más común de lo que parece, que en muchos adultos se asocien el YO PADRE con el YO ADULTO para callar o desplazar al YO NIÑO, y con ello quedan fuera de la persona todo su mundo emocional y creativo. Se convierte entonces en un adulto gris de razones y principios, que tiene en su casa un corazón domesticado y enjaulado, pero al que incluso no cuida ni alimenta.

El Corazón Domesticado es una metáfora útil para explorar las creencias limitantes relacionadas con nuestro mundo emocional interior. La metáfora nos permite darnos cuenta hasta qué punto está domesticado nuestro corazón, es decir, que nos hemos acomodado a tenerlo en una jaula como un pajarillo, porque es más práctico o porque tiene el alimento (artificial) necesario, pero en realidad nuestros sentimientos no pueden volar con libertad ni cumplir su misión esencial. Hay en realidad ciertos temores a sentir y expresar de verdad lo que sentimos a otros. A partir de 6 dimensiones claves, que analizo y explico a fondo en el dossier, desarrollo 18 indicadores en un test previo para cada participante, que le dará la medida de su grado de "domesticación emocional". Desde este descubrimiento de sus creencias limitantes, le ayudaremos a enseñar a volar a sus sentimientos, poco a poco, ya que algunos pueden llevar años en la jaula y habrán atrofiado sus alas. La dinámica también propone algunos ejercicios creativos a partir de la metáfora del Corazón Domesticado, para seguir explorando y reflexionando el tema con los participantes.

martes, 20 de junio de 2017

Voluntariado y salud social: los 10 comprimidos de Voluntarina

El principio activo del voluntariado es la Voluntarina, una mezcla de voluntad, valor y valentía para transformar la realidad y mejorarla, unas veces interviniendo, otras tratando y otras previniendo enfermedades psico-sociales.

Los 10 comprimidos de una caja de Voluntarina, sirven para una variedad de situaciones y aplicaciones prosociales. Como buenos comprimidos, en la caja no aportan ningún valor, pero cuando se abren y entran en el torrente prosocial, comienzan a transformar la realidad, a repararla y a mejorar el bienestar de todos, sobre todo el de lo más débiles y empobrecidos.

Veamos entonces sus principales propiedades y efectos beneficiosos:

1. Angiogénesis prosocial. El voluntariado crea nuevas rutas y relaciones allá donde no existen o bien donde están deterioradas, cortadas u obstruidas. La angiogénesis se define como la capacidad que tiene nuestro sistema circulatorio de generar nuevos vasos sanguíneos cuando necesita regar una zona u órgano, y las principales venas o arterias que van al mismo están cortadas o deterioradas. El voluntariado llega muchas veces donde no llegan los servicios profesionales, conecta puntos o situaciones antes desconectadas, es creador de nuevas formas y métodos de ayuda, es innovador. Y hablamos de una angiogénesis prosocial, que planta cara a los procesos de angiogénesis maligna, que como un cáncer social, también encuentran sus vías y metástasis en el tejido de la sociedad.

2. Termo-regulador emocional. El voluntariado actúa más en el área de las emociones y sentimientos, crea un clima cálido, de acogida y bienestar. El aspecto emocional que algunas veces es un estorbo en la actuación profesional, necesitada de “distancia empática” para mantener la inteligencia ejecutiva, por ejemplo, en un quirófano, pero que no siempre debe ser así por principio ni en todas las situaciones, en el voluntariado es clave. Una emoción inteligente, conducida por la razón, que aporta calidad y calidez humana en el encuentro y comunicación con el otro, que mediante la escucha y la empatía ayuda a regular la temperatura emocional y a restablecer bienestar psíquico, y también físico y social.

3. Factor de resiliencia. El voluntariado contribuye a fortalecer la resiliencia de las personas y grupos a los que ayuda, su capacidad de superar adversidades. La resiliencia, del latín resilere, es la capacidad de adaptarse flexiblemente, de ser elásticos mentalmente para no rompernos, de volver a recobrar nuestra forma original tras un impacto. De los seis pilares de resiliencia que define el psiquiatra español D. Luis Rojas Marcos, el voluntariado aporta cuatro que son claves: las conexiones afectivas, el pensamiento positivo, la autoestima y la esperanza entendida como “tener motivos para vivir”. La resiliencia es un factor clave en la superación de todo tipo de adversidades, y la falta de salud es siempre una adversidad.

4. Calmante natural. El voluntariado ayuda a calmar las dolencias, con su presencia positiva y su escucha amable y humana. El voluntariado es una medicina en sí mismo, es un bálsamo para el otro. Su escucha atenta y sin prejuicios acaricia el interior de las personas, su capacidad de ir acompasándose al ritmo verbal y no verbal del otro, a su lenguaje, a su latido vital, crea armonía y empatía. También su capacidad de gestionar situaciones emocionalmente difíciles ante noticias o evidencias duras de asumir. Su lenguaje positivo y su enfoque en las fortalezas del enfermo, le ayudan a calmarse y le proveen de la capacidad ejecutiva (otro pilar de la resiliencia, por cierto) que necesita para encaminar su recuperación.

5. Potenciador de fortalezas. El voluntariado se enfoca más en las fortalezas que en las debilidades de las personas y las sociedades. Las situaciones de enfermedad y las dolencias nos hacen enfocarnos, tanto si las vivimos en primera persona como si las acompañamos mediante procesos de ayuda, en lo que no funciona. Pero este principio de realidad no debe desviarnos de trabajar sobre las fortalezas del enfermo, ya que sobre ellas va a ser más eficaz construir su proceso de recuperación. Cuando el enfermo es una comunidad o un grupo social, o una empresa o incluso una nación entera, este factor de enfoque en las fortalezas y valores, abandonando los discursos pesimistas, fatalistas o incluso escatológicos, es clave para su recuperación.

6. Genérico y gratuito. El voluntariado es portador de una cultura de la gratuidad, es donación sin pedir nada a cambio, es el regalo del don de uno mismo puesto en valor para otro que necesita ayuda, para la sociedad. Goza por tanto de la libertad y la independencia que dan el no estar gobernado por la dinámica económica de los contratos, del toma y daca, de los intercambios materiales. De hecho, cuando el voluntariado depende en exceso de subvenciones y ayudas, corre el peligro de someterse a los criterios, parámetros y dictados de las mismas, así como de la arterioesclerosis o burocracia institucional. Es connatural al voluntariado la gratuidad sostenida mediante el contrato moral y emocional, es decir, el compromiso ético con las causas que lo mueven.

7. Contraste ético-social. El voluntariado hace visibles los niveles de injusticia social, las carencias y enfermedades sociales. Precisamente porque trabaja a pie de obra, enseguida detecta de primera mano aspectos más cualitativos que no detectan los estudios cuantitativos. Es el que pone nombre a los datos fríos y generalizados de los informes, es el que pone rostro a las historias clínicas de vida, es el que conoce de primera mano que no hay enfermedades, sino enfermos, y que cada persona es única y vive su problema de forma única. Como en todos los estudios y análisis, necesitados de un “contraste” para detectar e interpretar los datos, el voluntariado es el “contraste ético de la sociedad”, es el que nos avisa de los niveles de Derechos Humanos y las amenazas a los mismos que hay en el sistema social, mediante su testimonio y también su voz y acciones de denuncia social.

8. Prevención y educación. El voluntariado es una escuela de salud y bienestar, persigue una “vida buena” y sostenible promoviendo virtudes éticas, anticipándose a otras enfermedades sociales y detectando problemas en el inicio, cuando pueden ser mejor tratados. Lo dice Rojas Marcos, y muchos estudios más: las personas que hacen voluntariado gozan en general de mejor salud en todos los aspectos que las que no lo hacen: duermen mejor, beben menos, consumen menos drogas y tienen incluso una vida afectiva y sexual más satisfactoria: no hay duda, la voluntarina es el mejor precursor de la oxitocina. Todo esto lo convierte también en un buen medicamento para recetar en casos de apatía, infelicidad, soledad crónica, insatisfacción o falta de sentido vital.

9. Urgencias sociales. El voluntariado atiende de forma preferente a los más empobrecidos, a los que tienen menos cobertura social. El voluntariado está para atender a todos, pero su esencia ética le hace orientarse preferentemente a los excluidos del sistema social, a los que no tienen cobertura sanitaria ni social, a los últimos de las listas de espera para recibir algo que les corresponde por derecho, humano y social. El voluntariado hace suyo el principio ético de “el menor mal de la mayoría”, de Karl Popper, frente al principio utilitarista de “el mayor bien de la mayoría”, de John Stuart Mill. Este último esconde no pocas demagogias en todos los órdenes, y el mismo gustan declamar no pocos gestores públicos, para que se beneficie del mismo siempre la misma mayoría, y no lo alcance siempre la misma minoría, cada vez más mayoritaria: más de 8 millones de pobres en España y la tasa de pobreza infantil mayor de la Unión Europea, por citar algún dato. El menor mal de la mayoría nos aproxima a la idea de la “vida buena”, del decrecimiento, del reparto justo de la riqueza, o de aprender a vivir mejor con menos cosas.

10. La Red de la Hospitalidad. El voluntariado no trabaja solo, lo hace en equipo, como parte de una RED de ayuda con otros voluntarios y profesionales. Hemos pasado de la era Superman a la era Spiderman. Lo eficaz ya no son los supermanes, los héroes solitarios, ni profesionales ni voluntarios, sino los equipos interprofesionales, las redes colaborativas, el trabajo desde un marco global en un mundo global en el que las fronteras físicas y políticas se ven superadas y actualizadas por una  nueva identidad cosmopolita y hospitalaria con el extranjero, fuertemente arraigada en la ideología de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. La hospitalidad se define en el diccionario como la acogida de aquél que se encuentra temporalmente fuera de su hogar, nada que ver con las vallas llenas de cuchillas, nada que ver con la privatización de los derechos sociales. El voluntario que todos y todas llevamos dentro, ese que nos hace sonreír y escuchar a un paciente más allá del contrato de trabajo, ese que nos hace dar algo más de lo estipulado, ese que nos hace salir de nuestra zona de confort o de espectador, el que nos hace tomar decisiones éticas y valientes, es el que va tejiendo cada día, poco a poco, una red de solidaridad, salud y bienestar social.

lunes, 19 de junio de 2017

Por un uso responsable de los consejos de autoayuda y recetas de psicología cotidiana

"Hay amores que matan y hay odios que salvan", nos recuerda Carlos Castilla del Pino en su libro "Teoría de los Sentimientos". Carlos Castilla del Pino (neurólogo, psiquiatra y escritor 1922-2009), se refiere a que el amor y el odio no son ni buenos ni malos, lo que les otorga valor en un sentido o en otro es precisamente el contexto de la situación, y la persona a la que se lo atribuimos. 

Esa misma frase, dicha a una mujer que convive con un asesino en potencia en su casa, por tratarse de un machista agresivo y sin empatía, por ejemplo, es sin duda un consejo acertado y preventivo para su futura supervivencia. Sin embargo, si le decimos a la misma mujer que cultive la meditación o el perdón, es posible que se lo ponga muy fácil a su agresor y la mande a meditar para siempre.

Muchas de las recetas y consejos prácticos que escuchamos para vivir con más plenitud y ser más felices, suelen caer en el mismo error: considerar que todos somos iguales. Somos iguales en dignidad y en derechos esenciales, pero somos diversos y diferentes en talentos, circunstancias, proyectos vitales, vivencias personales. Si todos fuésemos iguales, si no fuésemos únicos e irrepetibles, no existirían los médicos ni los farmacéuticos: iríamos a un cajero a por la medicina y todo solucionado. Tampoco existiría la psicología diferencial. Ni la diversidad humana: ¡Hitler habría triunfado! Pero lo cierto es que no hay enfermedades sino enfermos, no hay problemas sino personas diferentes que viven el mismo problema de forma diferente, y cada cual vive y experimenta sus dificultades y angustias de una manera única y en un contexto único, de ahí la necesidad de un especialista que determine la mejor medicina y el mejor tratamiento a seguir, que personalice lo que realmente necesitas, que puede ser muy distinto de lo que necesita tu vecino, o tu hermana. Otra cosa bien distinta es en manos de quién te pones, y cuáles son tus consejeros/as de cabecera o de cafetería: elige tus consejeros o especialistas, pero elige a los buenos, experimentados y acreditados/as.

Lo mismo que auto-medicarse, salvo unas tiritas, bálsamos y poco más, es irresponsable, también lo es auto-ayudarse, salvo algunas emociones pasajeras, pequeños conflictos cotidianos y poco más. Siempre ha habido manipulación, y es fácil manipular en el estrato de las "creencias", cuando éstas son confusas o débiles, cuando en tiempos de falta de sentido la gente necesita más que nunca creer en algo y en alguien, y cuando hay un absoluto desconocimiento de los fundamentos o principios activos de lo que te están contando. Cuando te inoculan una creencia errónea o peligrosa sobre, por ejemplo, lo que necesita tu pareja para ser feliz, y la "compras" (= la aceptas como verdadera), automáticamente, tus valores, actitudes, decisiones y comportamientos se vuelven coherentes con esa creencia. Por supuesto, entre esas decisiones te cuelan que le compres el libro y le hagas todos los likes que puedas el gurú de turno.

Otro ejemplo de los prospectos de los medicamentos que nos puede servir: en las recetas de auto-ayuda rara vez te citan los "fundamentos psicológicos y científicos de las mismas", generalmente te remiten a un "testimonio" de alguien, que no eres tú ni de lejos, al que, supuestamente, le ha funcionado la receta. Y, por si esto fuera poco, habría que investigar cuántos de esos testimonios son realmente ciertos, es decir, están investigados y certificados de forma científica.

Yo creo que lo último que necesita un perverso narcisista es que le digamos que sea positivo y cultive sus fortalezas y su autoestima: ahora será un perverso narcisista más seguro de sí mismo, más crecido, y más peligroso también. Y el problema es que la mayoría de las recetas de auto-ayuda no informan de sus contra-indicaciones, y deberían hacerlo, como lo hacen los medicamentos, porque estamos jugando con la felicidad, incluso la vida de las personas.

Toda la variada gama de la atracción, como la atracción del amor, la atracción del dinero, la atracción cósmica ... en realidad te está diciendo que renuncies a tu capacidad de labrar tu propio futuro, con tus propias decisiones, con tu planificación racional, y que te pongas en manos de unas leyes de atracción absolutamente irracionales. Una cosa es focalizarse en lo que quieres lograr y hacer una visualización previa (pero ojo, sin grandes fantasías y delirios de grandeza) para motivarte y enfocar tu energía psicológica y física, tu tiempo, y otra bien distinta poner tu voluntad en manos de una magia cósmica que no existe.

En resumen, ¿he sido un poco exagerado en algunos ejemplos? Es posible, pero sin llegar a tanto (aunque a veces desgraciadamente se llega), el espectro de posibilidades es muy amplio. Y los efectos secundarios de la auto-ayuda de masas existen de verdad, y podrían evitarse (deben evitarse), si el consejo o técnica en cuestión tiene en cuenta, al menos, los cinco criterios "éticos" siguientes:
  1. Informa siempre para qué tipo de personas puede ser útil el consejo, y para qué casos o tipo de personas puede ser contra-producente. Se honesto/a, humilde y realista, parte de la base que no hay consejos universales para todos.
  2. Documenta bien el consejo o la técnica con autores/as, publicaciones y modelos teóricos. Mejor de estudios y papers vinculados a universidades de prestigio, que de empresas o marcas privadas, que sobre todo buscan el beneficio como fin.
  3. Explica los límites del consejo-técnica y realmente hasta donde puede ayudar y, en caso de problema mayor o diferente, sugiere la derivación a un profesional de la terapia o psicología.
  4. Tiene un tono y contexto altruista y colaborativo, es decir, no trata insistentemente de invitarte a comprar el libro, el curso o el remedio milagroso. Otra cosa es que cite el libro o el curso si quieres aprender más, pero el sólo consejo es un aporte compartido que puede ayudar.
  5. No desacredita ni va en contra de otros profesionales, como los médicos, psicólogos o nutricionistas, sino que el consejo se presenta como un plus o un complemento que puede ayudarte. Por ejemplo: el pensamiento positivo y el enfoque en las oportunidades, te ayuda a llevar mejor un tratamiento de rehabilitación de una articulación (como realmente me ocurrió a mí).
César García-Rincón de Castro (2017)

lunes, 5 de junio de 2017

Lienzo para el diseño de proyectos de Educación para el Desarrollo Humano y Aprendizaje Servicio en centros educativos


El lienzo para el diseño de proyectos de Educación para el Desarrollo Humano (en adelante EpDH) y Aprendizaje Servicio (en adelante APS), para centros educativos es una útil e intuitiva herramienta para los educadores y equipos docentes que quieran poner en marcha un proyecto de EpDH - APS hacia la sociedad, o bien una campaña concreta.

Está basado en el Business Model Canvas, el lienzo del modelo de negocios, muy utilizado en el ámbito del emprendimiento, es una adaptación personal del mismo porque me parece un recurso que, de un vistazo rápido, nos hace dibujar y tener en mente todos los aspectos iniciales y organizativos del proyecto.


¿Cómo se utiliza? Primero tenemos que dibujarlo o imprimirlo en grande, en un papel continuo. Una vez que lo tenemos delante, con pos-it y rotuladores iremos añadiendo ideas en las distintas dimensiones del lienzo. Cuando lo tengamos todo puesto y consensuado, decidimos llevar el proyecto adelante (o no) o bien hacemos las modificaciones oportunas en el mismo.

En las últimas páginas del dossier en PDF, tras la explicación de todos los módulos está el lienzo en alta calidad, para poder imprimirse en el tamaño que se desee (A3 – A2 – A1) y también están todos los módulos del mismo en hojas separadas, cada cual con su logotipo, con el fin de trabajar cada módulo por separado y con más detalle. Una opción interesante y muy visual puede ser pegar estas hojas individuales sobre un gran lienzo en blanco de papel continuo, en la misma colocación que están los módulo en el lienzo.


Sobre cada módulo recomiendo no escribir directamente, sino pegar notas adhesivas con el fin de poder cambiar / quitar / poner sin malgastar hojas de papel.

El lienzo está disponible en PDF AQUÍ con vista previa.