jueves, 4 de octubre de 2018

Lienzo para el diseño de proyectos de Educación para el Desarrollo Humano y Aprendizaje Servicio en centros educativos


El lienzo para el diseño de proyectos de Educación para el Desarrollo Humano (en adelante EpDH) y Aprendizaje Servicio (en adelante APS), para centros educativos es una útil e intuitiva herramienta para los educadores y equipos docentes que quieran poner en marcha un proyecto de EpDH - APS hacia la sociedad, o bien una campaña concreta.

Está basado en el Business Model Canvas, el lienzo del modelo de negocios, muy utilizado en el ámbito del emprendimiento, es una adaptación personal del mismo porque me parece un recurso que, de un vistazo rápido, nos hace dibujar y tener en mente todos los aspectos iniciales y organizativos del proyecto.


¿Cómo se utiliza? Primero tenemos que dibujarlo o imprimirlo en grande, en un papel continuo. Una vez que lo tenemos delante, con pos-it y rotuladores iremos añadiendo ideas en las distintas dimensiones del lienzo. Cuando lo tengamos todo puesto y consensuado, decidimos llevar el proyecto adelante (o no) o bien hacemos las modificaciones oportunas en el mismo.

En las últimas páginas del , tras la explicación de todos los módulos está el lienzo en alta calidad, para poder imprimirse en el tamaño que se desee (A3 – A2 – A1) y también están todos los módulos del mismo en hojas separadas, cada cual con su logotipo, con el fin de trabajar cada módulo por separado y con más detalle. Una opción interesante y muy visual puede ser pegar estas hojas individuales sobre un gran lienzo en blanco de papel continuo, en la misma colocación que están los módulo en el lienzo.


Sobre cada módulo recomiendo no escribir directamente, sino pegar notas adhesivas con el fin de poder cambiar / quitar / poner sin malgastar hojas de papel.

El lienzo está disponible en PDF AQUÍ con vista previa.

viernes, 21 de septiembre de 2018

Cuaderno de Ejercicios de Inteligencia Emocional para Niñas y Niños

Ahora los padres y madres de familia, así como los educadores, tanto del ámbito formal como el no formal, pueden sacar más partido educativo a los populares Vídeos de Emoticantos con el nuevo cuaderno de 20 fichas didácticas "Emoticantos". Se trata del primer cuaderno pedagógico para niñas y niños, realizado desde sólidos planteamientos científicos para la educación emocional en los más pequeños. Para los más interesados en descubrir las bases psico-pedagógicas de este programa, pueden adquirir en Amazon el libro-manual docente titulado "Emoticantos. Canciones infantiles para educar la Inteligencia Emocional".

Se trata de un programa educativo, en el que su autor pedagógico y compositor de todas sus canciones, César García-Rincón de Castro, lleva trabajando incansablemente desde hace 10 años. Además, ha podido comprobar los resultados del mismo en su propia familia, ya que sus dos hijos, Marina y Jaime, han sido los protagonistas de las voces infantiles de todos los vídeos, así como de los vídeos más recientes con sugerencias de movimiento y expresión, llamados "Marina y los Emoticantos".

Son muchos los testimonios y referencias que César Gª-Rincón ha recogido de este programa educativo competencial, tanto de educadores, pedagogos, psicólogos, como de padres de familia que espontáneamente le han transmitido los buenos resultados que producen los vídeos y canciones en los niños y niñas. Alguna canción, como "Despacio me tranquilizo", es utilizada también por psicoterapeutas para ayudar a los niños/as a tranquilizarse. Actualmente son varias ya las publicaciones didácticas y proyectos que incluyen a parte de los Emoticantos en sus propuestas, como un proyecto educativo de la Fundación Botín en Santander, la revista Padres y Maestros (Universidad Pontificia Comillas), Revista de Psicopedagogía REPSI de Chile, o una Tesis Doctoral de la Universidad de Castilla-La Mancha.

Después de varios años de perfeccionamiento y divulgación en todo el mundo del programa de Educación Emocional Infantil “EMOTICANTOS”, llegó el momento de aportar a los educadores, padres de familia y profesores/as, unas fichas de aprendizaje emocional para educar con ellas a partir de la visualización de los vídeos de Emoticantos en YouTube. 

Cada ficha está referida a un vídeo, y trabaja la esencia, el indicador competencial, de dicha canción. Son 20 fichas para niños/as de 3 a 10 años, y está cada una referida a uno de los vídeos del programa de Educación Emocional Infantil EMOTICANTOS. Además, los dibujos de las fichas de trabajo, son los mismos que aparecen en los vídeos, con lo que los más pequeños ya están familiarizados con ellos.

Las primeras 10 fichas están indicadas para niños/as de 3 a 7 años (en función de su grado de madurez, que dejo a criterio de cada educador/as, desde un criterio diferencial-evolutivo) y las 10 restantes para niños/as entre 6 y 10 años, donde se observará mayor nivel de complejidad en los ejercicios propuestos.

Las fichas activan diversas capacidades cognitivas y rutinas de pensamiento en los niños/as, relacionadas con los indicadores de la competencia emocional en sus cuatro dimensiones de auto-conciencia, autocontrol, empatía y comunicación socio-emocional. 

El cuaderno, de 46 páginas, con las 20 fichas didácticas a todo color y en tamaño idóneo para dibujar y hacer los ejercicios (tipo libro de texto), puede adquirirse y consultarse en Amazon.

Más información sobre el Programa Emoticantos en http://www.emoticantos.es

sábado, 1 de septiembre de 2018

Suelas y Ruedas: Seguridad Vial Básica en la Infancia

Suelas y Ruedas es un proyecto educativo para desarrollar la seguridad vial básica en los niños y niñas. Entendemos por seguridad vial básica 5 dimensiones en las que los peques están implicados diariamente en su interacción con los espacios urbanos:

1. El uso obligatorio del cinturón de seguridad.

2. El uso adecuado y conocimiento de los semáforos.

3. El uso responsable de los pasos de peatones.

4. El uso del casco de protección en bicis, patines, patinetes.

5.El conocimiento e identificación de las principales señales de circulación: triangulares (precaución), redondas (prohibición) y cuadradas (información).

Para cada dimensión hemos creado un personaje y una canción, hemos animado ese personaje para que lo consideren un compañero/a de su imaginación, sus juegos, y al final su aprendizaje bien anclado emocional y cognitivamente como actitud estable y valor el resto de sus vidas.

Las 5 canciones que conforman este proyecto se pueden trabajar también desde la educación musical y corporal-cinestésica con gestos y divertidos juegos. 

El modelo de aprendizaje está basado en PNL, buscamos anclajes emocionales-cognitivos y trabajamos cada uno de los elementos de seguridad desde las tres dimensiones básicas en PNL: auditiva (escucha musical y de los sonidos de la ciudad), visual (capacidad de observación y atención) y kinestésica (habilidades y comportamientos adecuados para la seguridad vial).

Más información en la web de Suelas y Ruedas.

miércoles, 29 de agosto de 2018

La pulsera "Todos Incluidos": decálogo para educar y fomentar la inclusividad social

Esta metáfora se me ocurrió preparando una actividad para fomentar el valor de la inclusividad en los centros educativos. Me gusta mucho porque se trata de poner en plural la conocida pulsera todo incluido de los resorts, donde se fomenta el consumo desmedido e individualista, y de ese modo cambia totalmente el concepto: del todo incluido individualista pasamos al todos incluidos colectivista, que nos sugiere e invita a compartir, a integrar a todos, incluso a buscar un consumo más solidario y sostenible.

La idea de la metáfora es diseñar la pulsera con un manual de instrucciones para ser una persona inclusiva, es decir, que la persona que se pone la pulsera, se compromete a comportarse conforme a esos valores y principios de acción que hemos dado a la pulsera.

Para trabajar mejor la metáfora vamos a comprender un poco el origen y el significado de la pulsera. Si analizamos la etimología de la palabra, viene de pulso + era, es decir, se pone en una zona de nuestro cuerpo, la muñeca, donde el pulso del corazón se puede sentir mejor. De tal forma que una pulsera está asociada al corazón, al latido, a lo emocional en definitiva. Desde antiguo, como se asociaba esta zona con el corazón, aquí se ponía una cuerda o venda alrededor de la muñeca sujetando un emplasto (crema con propiedades medicinales diríamos hoy), porque se pensaba que así llegaba antes al corazón y al torrente sanguíneo.

Como hemos comentado, entonces, las pulseras primitivas tenían ciertas propiedades curativas. De hecho, hasta hoy ha llegado esta magia o superstición en algunas pulseras modernas de metal que tienen supuestos efectos terapéuticos a base de propiedades magnéticas, por ejemplo.

La palabra pulso procede del latín pulsus, que significa empujar o poner en movimiento. Bien, pues ya tenemos un buen significado para nuestra metáfora de la pulsera todos incluidos o de otro tipo de pulseras metafóricas que inventemos: emoción + curación + acción. Las pulseras están vinculadas al corazón, a lo emocional, además sirven para generar bienestar y nos impulsan a la acción. En este caso para mejorar la sociedad mediante el remedio de la inclusividad social, y eso nos lleva, nos impulsa a actuar de forma inclusiva.

Pero, ¿Qué es actuar de forma inclusiva hoy? Este sería el manual de instrucciones de nuestra pulsera todos incluidos, según yo lo entiendo, si bien cada cual puede hacer el suyo, o plantear esta pulsera como una actividad o dinámica de grupo en la que, por equipos, cada cual elabora su manual de instrucciones, y al final acordamos un manual compartido, para llevarlo a nuestra vida en adelante:
  1. Escucha a las personas, tómate un tiempo en conocerlas, aprende algo de su cultura o forma de vida.
  2. Actúa como enlace o nexo de unión para poner en contacto a unas personas con otras, genera redes de amistad y colaborativas entre las personas.
  3. Enfócate especialmente en las personas que están más solas o que tienen más dificultades de relación social, ayudándoles a superar su timidez o ansiedad social.
  4. Enfócate más en las cosas que nos unen que en las cosas que nos diferencian, y desde ahí crea vínculos y conversaciones.
  5. Trata de complementar lo que nos diferencia a unos de otros, la diversidad que tenemos, para encontrar interdependencias y sinergias positivas en proyectos donde nos complementamos.
  6. Evita los prejuicios (juicios previos) sobre las personas de forma anticipada y automática, no te dejes llevar por los estereotipos y relatos que prediquen la superioridad de derechos y cualidades de unas personas sobre otras.
  7. Invita a otras personas a ser inclusivas y solidarias con los demás, a cuestionar las actitudes particularistas e independentistas en un mundo plural, diverso, interdependiente y cosmopolita donde han de prevalecer los derechos humanos.
  8. Defiende con la palabra y el discurso razonado a las personas más vulnerables y excluidas de las situaciones sociales, aunque no estén presentes.
  9. Denuncia las actitudes y prácticas que marginan y excluyen a los que no pertenecen a una determinada clase, marca o filosofía de vida.
  10. Practica la inclusividad como un principio en los proyectos y equipos de personas que emprendas. Si el día de mañana tienes la ocasión de crear una empresa, incorpora la inclusividad como un principio básico tanto hacia fuera como hacia dentro de la misma.
Esta metáfora pertenece a mi libro "El Señor de las Metáforas. Ideas y conceptos para mejorar realidades y crear posibilidades". Disponible en Amazon. Son 50 de mis mejores metáforas, desde una óptica humanista, haciendo sencilla y comprensible la psicología, para ayudarte en tu trabajo con personas.

Hace tiempo grabé un vídeo en mi proyecto formativo de YouTube "Cocinando Aprendizajes", en el que explico cómo llevar a cabo esta metáfora en formato dinámica de grupo. Aquí lo tienes disponible.

César García-Rincón de Castro (2018).

miércoles, 23 de mayo de 2018

Curso on-line gratuito: La Claqueta Competencial

Este curso tiene como objetivo capacitar a los educadores y educadoras para diseñar e impartir acciones formativas en clave competencial (inteligencias múltiples, competencias, indicadores competenciales) utilizando un modelo propio que ha creado César García-Rincón de Castro, llamado "La claqueta competencial" y que puede aprenderse con 8 vídeos que hay en esta playlist, junto con el libro "La Claqueta Competencial":


El material didáctico del mismo es el libro "La claqueta competencial. Otra forma de enseñar, otra forma de aprender", que el alumno/a puede adquirir en Amazon.

Para quien desee certificarse además en el modelo "La Claqueta Competencial", y así formar parte de la lista de expertos/as certificados en "La Claqueta Competencial", no tiene más que contactar con César García-Rincón de Castro, quien le explicará los pasos de coaching personalizado que vamos a seguir, así como el abono de una tasa en concepto de los derechos de certificación.

Para acreditarse como formador/a en La Claqueta Competencial, es preciso aportar una copia de la titulación universitaria o como mínimo de técnico/a de grado superior. En otros casos, se podría certificar a personas con menor titulación, pero indicando en el certificado final la titulación de las mismas y el tipo de cursos o acciones que podrían impartir bajo este modelo (no profesionales).

Los vídeos gratuitos de este curso on-line son de apoyo a los contenidos del libro, y preparan al participante para comprender mejor dichos contenidos, teorías y propuestas metodológicas. Constituyen por tanto, junto con el libro, una formación on-line muy completa.

Cuando el alumno/a en proceso de certificación (habiendo abonado las tasas correspondientes) haya leído el libro y visto los vídeos formativos, elaborará un prediseño de su producto de aprendizaje final, se lo envía al coach, y en una sesión de video-conferencia lo comentan. El coach (César Gª-Rincón) le aporta sugerencias e ideas de mejora, para que lo pueda perfeccionar, de modo que lo deje listo para obtener el documento de la certificación.

Tras la verificación de calidad y evaluación del producto definitivo por César Gª-Rincón, la persona participante recibe un certificado en PDF, firmado por César Gª-Rincón. En el certificado figura el nombre completo y apellidos del participante, el aprovechamiento del modelo La Claqueta Competencial, así como la capacidad suficiente para trabajar con este modelo.

Si te interesa capacitarte en esta metodología, o bien organizar un curso de capacitación presencial en tu centro educativo o entidad, contacta con César García-Rincón de Castro en el mail: info@cesargarciarincon.com

jueves, 1 de marzo de 2018

Aprendemos a pensar con Los Neurotectos: vídeos con rutinas de pensamiento prosocial

Se trata de un modelo de entrenamiento mental para niñas y niños, creado por César García-Rincón de Castro, siguiendo la línea las modernas metodologías educativas de rutinas de pensamiento (Harvard) con éxitos contrastados en los aprendizajes. Dichas metodologías a su vez beben del modelo de Entrenamiento Mental aplicado a educación de adultos por el profesor y sociólogo francés Joffre Dumazedier hacia 1950. 

J. Dumazedier se dio cuenta, como profesor de trabajadores adultos, de la brecha en el tipo de pensamiento y aprendizaje existente entre los trabajadores manuales y los trabajadores intelectuales. Es aquí donde desarrolla su metodología basada en el pensamiento científico, y lo hace cercano y sencillo a los trabajadores manuales. Entonces plantea y pone nombre a muchas de las rutinas de pensamiento que hoy conocemos en la escuela como "círculo de los puntos de vista", "causas y consecuencias", "comparar y contrastar", "puente temporal antes-después", etc. Tal vez lo más interesante es que descubrió que para hombres con referencias ideológicas y niveles culturales muy diferentes (obreros, campesinos, maestros, ingenieros), el entrenamiento mental permite desarrollar capacidades comunes de análisis (Marcell Giry, 2002. Aprender a Razonar, Aprender a Pensar. Ed. Siglo XXI, Argentina).

Consejos de utilización de estos vídeos para el educador/a: 

1. La animación inicial de unos 15-20 segundos es para centrar la atención de los niños/as. 

2. La imagen es para ser contemplada con música relajante de fondo, mientras van apareciendo los 5 neurotectos en la secuencia: 1) Lombriz reflexiva, 2) Araña asociativa, 3) Bicho-palo empático, 4) Mariposa creativa y 5) Hormiga proyectiva. 

3. Tras cada pregunta de cada Neurotecto, ponemos el vídeo en stop y dejamos que los niños y niñas hablen de ello, respondiendo a la pregunta, y dialogando en general, con la ayuda del educador/a. 

4. La hormiga proyectiva es la que propone la tarea final a desarrollar, que harán los alumnos/as siempre de forma cooperativa. 

5. La última imagen nos recuerda a modo de resumen quiénes son los Neurotectos y que misión tiene cada uno. 

Conviene sugerir a niños y niñas, que los 5 Neurotectos son como si estuvieran dentro de nuestra mente, y representan nuestras habilidades de pensamiento, y cuando los usamos todos, resolvemos mejor los problemas y hacemos mejor las cosas.

Di te interesa ampliar información con Los Neurotectos del Pensamiento, te recomiendo esta dinámica de grupo, que incorpora la introducción teórica al modelo y un ejercicio de rol para niños y niñas: Ver dinámica Los Neurotectos del Pensamiento

 

martes, 20 de febrero de 2018

Las 5 Huellas de la Convivencia Escolar: un proyecto educativo en clave de Valores Sociales y Humanos para Educación Primaria

El ser humano ha evolucionado gracias a la cooperación, no a la competición, de esto hoy ya no nos cabe ninguna duda, y hay muchos estudios que lo avalan. Y la cooperación tiene sus claves, su genoma social, y por eso somos "homo socius" como ya dijo Aristóteles, y no tanto "homo hominis lupus" como dijo Thomas Hobbes.

El proyecto pedagógico-competencial Las 5 Huellas de la Convivencia Escolar está diseñado para rescatar esa huella humana, reforzarla y hacerla más ancha y profunda. Ha sido desarrollado con éxito ya en un colegio público dependiente del CTIF Madrid-Este, en un curso de formación a todo el claustro, durante el curso escolar 2015-2016.

Está fundamentado en tres grandes pilares de la psicología para educar en Valores Sociales y Humanos: autoconcepto (identidad personal), reconocimiento del otro (identidad social) y cooperación inclusiva con otros (identidad cosmopolita).

Para desarrollarlo he definido 5 dimensiones de la competencia "Convivencia Escolar Inclusiva", siendo cada una de ellas una huella de aprendizaje, una dimensión o descriptor, que he llamado de la siguiente manera:



Cada huella está a su vez formada o descrita por 6 desempeños competenciales, 2 por cada uno de los pilares de la educación en Valores Sociales y Humanos. En el siguiente gráfico lo podemos ver mejor:



De tal forma, que el proyecto completo incorpora 30 desempeños competenciales, para los cuales he diseñado 30 situaciones de aprendizaje o actividades. Estas actividades se encuentran en el dossier para el profesorado de este proyecto.

Además he compuesto unas retahílas musicales para cada una de las huellas, con el fin de reforzar los aprendizajes desde las más inteligencias posibles. Del mismo modo, el diseño de los logotipos de las huellas en alta calidad, nos permite hacer con las mismas diferentes productos de comunicación, visuales y kinestésicos:



Es importante que los centros educativos tengan previstas en su Proyecto de Convivencia Escolar (para mí el proyecto más importante hoy y el más educativo) diferentes medidas correctivas, como los protocolos de acoso escolar y bullying, pero más importante es aún, tener un proyecto de Educación en la Convivencia Escolar, como base de una ética de la integridad frente a una ética externa o de los límites: esta es la filosofía de nuestra propuesta.

El proyecto completo en formato PDF imprimible de alta calidad, con todos los diseños, desempeños y actividades competenciales, se encuentra disponible aquí: Las Cinco Huellas de la Convivencia: proyecto de aprendizaje.

lunes, 12 de febrero de 2018

Sociedades esponja: ¿una solución al problema de la modernidad líquida?

Zygmunt Bauman (1925-2017) ha explicado de forma brillante y metafórica el problema de la sociedad actual: las viejas instituciones que aportaban solidez a los cuerpos sociales (grupos, comunidades, instituciones) han perdido la capacidad de generar enlaces fuertes y estables entre sus moléculas (personas) y poco a poco se han licuado, han pasado del estado sólido al líquido, generando esa sensación de que la realidad se nos desparrama entre las manos. La metáfora es sobre todo química: en los sólidos las moléculas están fuertemente unidas por enlaces (en psicosociología sería contrato social, contrato emocional, compromiso, normas, sinapsis social, responsabilidad) y en los líquidos los enlaces se pierden y debilitan hasta el punto que las moléculas pierden la capacidad de crear estructuras mínimamente estables. La idea no es nueva en sociología, pero sí actualizada. En los inicios de la sociología, Henri de Saint-Simon junto con Auguste Comte, en el siglo XVIII ya contemplaban la idea de una Física Social (metáfora entre física y sociedad) cuando hablaban de sociedades estáticas y sociedades dinámicas (orden y progreso), así como del equilibrio estático del viejo orden y del equilibrio dinámico de las sociedades progresistas.

Bauman es muy crítico con este proceso de progresiva licuefacción social: llega a sugerir que es en cierta medida provocado por fuerzas de intereses económicos, ya que alguien gana dinero a partir de las rupturas de otros, de la desunión, de la desagrupación. El consumidor interesa solitario, egocéntrico, individualista, porque de este modo se venden más unidades: la gente no está dispuesta a compartir sus bienes, y si está cada vez más sola no tiene con quién. Pensemos en una familia con dos hijos en la que la pareja / cónyuges se separan: uno de los dos necesita otra casa, otra televisión, otros electrodomésticos, los hijos otra habitación con otros muebles para cuando se turnan, todo se multiplica por dos. Y alguien gana dinero con ello, mientras esta familia se empobrece y la Tierra también por el consumo duplicado.

No creo que empezar a hablar de "mundo gaseoso" (que ya se habla) como continuación de la idea de Bauman, como el siguiente paso hacia la disolución humana, como metáfora de las burbujas, lo expansivo, la volatilidad, sea la solución al problema. Prefiero ser más humanista, sintético y pro-positivo, y esta es mi propuesta de síntesis basada en el principio de las sociedades resilientes: sociedades esponja.

Yo hablaría de sociedades esponja, porque las esponjas tienen una estructura abierta y porosa, flexible y resiliente, que además es capaz de "absorber los líquidos" e integrarlos dentro de su estructura. Necesitamos proyectos de sociedad resilientes, acogedores y hospitalarios (como las esponjas marinas), que sin pretender volver al viejo orden (el propio Bauman no lo ve factible ni viable), genere comunidades diversas de intereses e identidades compartidas, y resistentes a los cambios y golpes de la vida (como las esponjas).

Pero veamos cuáles son en concreto las características de las esponjas, tanto las marinas naturales como las esponjas artificiales y la melamina espumizada (goma-espuma), para tratar de llevar la metáfora a unos principios o ejes de diseño de propuestas sociales:

1. La esponja tiene capacidad de absorción de los líquidos, en cuanto la pones en contacto con el liquido, automáticamente lo empieza a absorber sin hacer mucho esfuerzo, por una propiedad física. El líquido pasa de ser algo incontrolable e inmanejable, a estar dentro de una estructura, adquiere una nueva forma, y puede trasladarse con mayor facilidad.

2. La esponja es capaz de amortiguar los impactos y agresiones de la modernidad, es resiliente, aunque sea sometida a presiones, vuelve siempre a su estado habitual. Los factores de resiliencia de Luis Rojas Marcos, ya los expuse en otro post mío sobre Resiliencia y Aprendizaje.

3. Las esponjas absorben la energía del sonido, transformando las ondas sonoras en calor, por ejemplo. Se utilizan como aislante acústico, pero los ruidos que absorben (ondas sonoras físicas) se transforman en fuente de energía. Sociológicamente, pueden transformar el "ruido social" en otra forma de energía, en otros usos.

4. La esponja no es hermética o cerrada, sino que permite a las distintas partículas y moléculas entrar o salir con libertad, o cambiar de lugar en la estructura, tiene poros y múltiples canales de movimiento y conexión.

5. Las esponjas son matriciales, no están dispuestas jerárquicamente, sino mediante una combinación de roles y funciones, de cavidades de diversos tamaños por las que es muy fácil conectarse todos con todos.

6. Las esponjas, tanto las naturales como las artificiales, tienen capacidad de filtrado de partículas tóxicas, las cuales pueden reutilizar o deshechar por un canal habilitado para ello (las esponjas naturales). Pensemos en ideas tóxicas o prácticas disfuncionales dentro de las sociedades o grupos humanos.

7. Las esponjas son excelentes conductores eléctricos cuando están humedecidas, de hecho se utilizan en electroterapia (esponja-balleta) para este fin. Ello quiere decir, por ejemplo, que cuando unimos el líquido con la esponja, podemos ser de más utilidad que por separado. Pero también, que las sociedades esponja pueden ser "conductoras" de nueva energía social.

8. Las esponjas son hospitalarias: en concreto las esponjas marinas albergan dentro de sí a muchos otros animales y formas de vida marina que encuentran cobijo en las mismas. La hospitalidad definida como dar calor, alimento y cobijo a quien está temporalmente fuera de su hogar (o de su sociedad, o de la sociedad, o del mundo) me parece uno de los valores y principios más importantes de una sociedad, pero ha de ser una sociedad esponja: abierta, resiliente, con capacidad de integrar la diversidad.

Aquí está la propuesta y la idea, ahora le corresponde a cada cual reflexionarla en su entorno, su institución, su propia vida y ver qué podemos aprender de las esponjas, cómo nos pueden ayudar, por ejemplo, a inspirar nuestra cultura organizacional, nuestra visión del mundo y de las sociedades, nuestro programa político, nuestra comunidad de personas.

(c) César García-Rincón de Castro (2018)
www.cesargarciarincon.com

jueves, 8 de febrero de 2018

¿Qué aporta la resiliencia al aprendizaje?

Las conexiones de la resiliencia con el aprendizaje y la educación en general, están cada vez más claras y son cada vez más prometedoras.

Comencemos por definir la resiliencia y sus 6 pilares clave, para después examinar las conexiones de los mismos con la escuela y las posibilidades desde el aprendizaje.

La palabra deriva del latín "resilere", que significa rebotar, y se ha utilizado en el campo de la física para describir la elasticidad de un material, propiedad que le permite absorber energía y deformarse sin romperse, cuando es presionado por otro objeto o fuerza exterior, y seguidamente recuperar su extensión o forma original.

En mis cursos y conferencias suelo sacar una pelota de goma-espuma y digo: "imaginaros que esta pelota es nuestra mente". Si la mente es resiliente, cuando la sometemos a presión (presiono y deformo la pelota), una vez que cede la presión, la pelota recobra su tamaño y forma original (dejo de presionar la pelota). Si la lanzamos contra el suelo, la pelota rebota. Si la mente no es resiliente, por ejemplo si la pelota fuera de madera o de arcilla, a base de presionarla acabaría rompiéndose, y si la lanzamos contra el suelo no rebotaría y también acabaría fragmentándose.

¿Cuáles son los pilares de la resiliencia, en qué se sostiene esta necesaria capacidad humana de adaptación, prosperidad y supervivencia? El psiquiatra español Luis Rojas Marcos ha identificado y argumentado sobradamente seis pilares esenciales. Los comento, y debajo en color, formulo preguntas que me hago en voz alta desde la escuela, sin ánimo de ser exhaustivo, y que invito a docentes y comunidades educativas a hacerse también, a plantear más preguntas, tal vez en algún encuentro o reunión reflexiva-evaluativa de final de curso:

1. Conexiones afectivas. Es nuestra capacidad para comunicarnos, relacionarnos, convivir conectados afectivamente y apoyarnos unos a otros. En los momentos más duros de la vida, los lazos afectivos se convierten en nuestros salvavidas. La predisposición natural a vincularnos, alimenta nuestro instinto de supervivencia, nos hace más fuertes y seguros, nos anima a apostar por la vida y a defenderla.

  • ¿Somos un apoyo afectivo para nuestros estudiantes en momentos difíciles? ¿Fomentamos el apoyo mutuo entre ellos?
  • ¿Nos apoyamos afectivamente entre los/las docentes, creamos un clima de afecto y compañerismo?
  • ¿Fomentamos metodologías de aprendizaje en las que se fortalezca más la conexión afectiva?

2. Funciones ejecutivas. Se encargan de gobernar los pensamientos, las emociones y las conductas. Para ello es esencial la capacidad de introspección, la memoria y el auto-control, entendido como capacidad de posponer y demorar a voluntad propia las gratificaciones inmediatas, y de esta forma programar estrategias a medio y largo plazo.

  • ¿Ayudamos a nuestros estudiantes a conocerse mejor a sí mismos, les invitamos a auto-evaluarse?
  • ¿Desarrollamos programas de inteligencia ejecutiva, atención, mindfulness y memoria?
  • ¿Monitorizan los estudiantes su propio proceso de aprendizaje, lo controlan mediante metodologías de enseñanza-aprendizaje innovadoras, elaboran su metacognición?

3. Centro de control interno. Para la resiliencia es esencial localizar y mantener el centro de control dentro de uno mismo (autonomía), saber que el resultado está en nuestras manos y no depende sólo de otros o de las circunstancias externas. Esta capacidad está relacionada con la esperanza, al proveernos de confianza en que ocurrirá, mediante nuestro esfuerzo y enfoque, aquello que deseamos que ocurra.

  • ¿Son protagonistas los estudiantes de su propio aprendizaje o dependen del profesor/a? ¿Participan del proyecto educativo?
  • ¿Qué atribuciones hacen de sus logros y sus fracasos? ¿Son internas o externas? ¿Cómo trabajarlas desde la resiliencia?
  • ¿Qué hacemos para que nuestros estudiantes aprendan a aprender, para que sean más autónomos en sus comprensiones académicas?

4. Autoestima. Sentirnos apreciados/as, valiosos/as para los demás, con capacidad para tomar decisiones y dirigir nuestro programa de vida, es esencial para una autoestima fuerte y estable. La autoestima más estable es la que se basa en el conocimiento de nuestras debilidades y fortalezas, la que nos permite aceptar con serenidad las cosas que podemos cambiar y las que no, y nos inspira sabiduría para distinguir ambas.

  • ¿Les hacemos sentirse útiles y valiosos a nuestros estudiantes? ¿Y a nuestros colegas?
  • ¿Les ayudamos a conocer mejor sus fortalezas y debilidades? ¿En qué nos enfocamos más?
  • ¿Fomentamos su autonomía mediante procesos de toma de decisiones en aspectos que les importan en el aula?

5. Pensamiento positivo. Es congruente con las ganas de vivir y compatible para valorar con sensatez las ventajas e inconvenientes de las decisiones que se toman. Ser positivos y optimistas no es ser ingenuos, sino estar más dispuestos a buscar información, a reflexionar, a cambiar, y a identificar vencer los miedos paralizantes. La dimensión temporal es clave en el pensamiento positivo: ¿Cómo valoramos nuestras experiencias del pasado, cuáles seleccionamos? ¿Cómo nos afectan los sucesos del presente? ¿Qué nivel de esperanza albergamos en nuestro futuro? Las personas optimistas esperan que les vayan bien las cosas, y se predisponen a ello. El pensamiento positivo estimula el sentido de la propia competencia.

  • ¿Somos optimistas y positivos respecto de nuestros estudiantes? ¿Vemos futuro en ellos/as?
  • ¿Fomentamos un lenguaje positivo y esperanzador en la evaluación (auto, co, hetero)?
  • ¿Nos enfocamos en las fortalezas o en las debilidades de nuestra comunidad educativa en general?

6. Motivos para vivir. En tiempos inciertos, peligrosos o de sufrimiento, el sentido de la vida irrumpe con fuerza en nuestra conciencia. Las religiones son espejos donde los creyentes reflejan la esperanza, son en general una expresión del optimismo natural del género humano. Las pasiones, y no los instintos, son el combustible de la esperanza, el ingenio, el valor, y transforman a los seres humanos en luchadores incansables. El sentimiento de caducidad se transforma a menudo en una fuente arrolladora de energía, de pasión por la vida y de creatividad. Tener un plan de vida, una misión, alguien o algo por lo que merezca la pena luchar y esforzarse, es clave para la resiliencia.

  • Como docentes ¿Tenemos un plan de vida, una misión personal y compartida que sirve de hilo conductor en nuestra tarea educativa?
  • ¿Nos apasiona lo que hacemos, lo transmitimos a nuestros estudiantes?
  • ¿Trabajamos la dimensión de sentido de la vida, la compartimos con nuestros estudiantes, transparentamos valores humanos y los facilitamos?

lunes, 5 de febrero de 2018

Las Diez Claves de una Escuela Humanizadora: César García-Rincón de Castro

Una escuela debería ser humanizadora per se, yo no lo entiendo de otra forma. Debería preparar a las personas para humanizar el mundo, el trabajo y sus relaciones humanas. Primero humanizar, después todo lo demás. Dicho de otro modo, su misión es formar buenos profesionales y ciudadanos, pero deben ser realmente humanos. Una educación realmente humanista es mucho más que tener un departamento o equipo escolar, o actividad especial, dedicada a estos temas: eso está bien y es incluso necesario que haya un espacio atractor de lo humanista. Pero es insuficiente, ya que la humanización debe impregnarlo todo en la escuela, como pongo de relieve en las diez claves siguientes.

1. Humanizar el lenguaje.

El lenguaje (verbal, visual y no verbal) es la clave de muchas dimensiones humanas, la inteligencia lingüística contiene el código de programación de las otras inteligencias: si el lenguaje es bueno y positivo, nos programa funcional y positivamente, si no, todo nuestro ser personal y social se ve afectado. En el lenguaje hacia dentro, hacia el interior de cada cual y hacia los demás nos jugamos el auto-concepto y las relaciones verdaderamente humanas. En el inicio de los totalitarismos y racismos siempre hay un “hablar mal de los otros” (la escalera del prejuicio, de Allport), y sin embargo la tradición cristiana nos dice “Bendecid a los que os maldicen”. Decir bien de los otros = bendecir. El lenguaje positivo nos construye y nos anima en el día a día, nos humaniza. Hay unos nuevos lenguajes del “Desarrollo Humano”: nuevas palabras clave que crean nuevas comunidades socio-verbales y ámbitos de investigación y análisis. Por aquí está la verdad de lo que está pasando en el mundo, la conciencia crítica. Por ejemplo: cuando hacemos la Campaña contra el Hambre, la palabra clave no es “hambre”, sino otras como “malnutrición”, “derecho a la alimentación” o “soberanía alimentaria”. Todas ellas nos hacen pasar de un enfoque de las necesidades a un enfoque de los derechos “humanos”, y esto nos humaniza más y nos hace más críticos. Ante las deformaciones actuales del lenguaje debemos recuperar urgentemente la poesía, las formas de la belleza del lenguaje para alimentar así nuestra belleza interior y nuestro vivir poético.

2. Humanizar el currículo.

Los contenidos y conocimientos cada vez más adolecen de un enfoque humanizador: necesitamos enriquecer el currículo, las distintas materias, con aquellos contenidos que van arrinconando las leyes educativas relacionados con la filosofía y las humanidades en general, con las cuestiones existenciales. Debemos recuperar el espíritu de los ejes transversales de valores que atraviesan a todas las materias, pero hoy en clave de aprendizaje por proyectos (ABP). Las matemáticas se pueden explicar de forma racional o de forma humana: los ejemplos, aplicaciones y tipos de problemas pueden ser excelentes aprendizajes de humanización. Humanizar los contenidos también es tomar conciencia de la fragmentación de los mismos: como dice Edgar Morin, una educación fragmentada (con los contenidos separados por materias), produce mentes fragmentadas, y al final personas fragmentadas que viven en sociedades fragmentadas. Debemos practicar la “democracia cognitiva” del conocimiento frente a la tiranía de las dicotomías o alternativas (ciencias & letras, etc.). No se puede conocer el mundo ni al ser humano de forma parcial y fragmentada, no se puede discernir el buen conocimiento de la mera información si no hemos construido sistemas de pensamiento complejo.

3. Humanizar la docencia.

Pero al final es el docente el que selecciona los contenidos que le parecen más relevantes, así como el enfoque que desea darles. Aunque tenemos que “dar un programa obligatorio”, ponemos más pasión y creatividad en unas cosas que en otras: en aquellas que creemos que son más interesantes. Es difícil optar por un currículo humano si no tenemos docentes humanistas y sensibles a todos estos temas. Un papel clave lo juegan aquí las creencias docentes hacia sus alumnos, hacia las familias de estos, hacia su materia-asignatura, así como su trabajo en general. Las creencias son inconscientes y difíciles de modificar, generalmente no las sometemos a crítica, pero las tomamos como ciertas, y realmente determinan nuestras actitudes (son el elemento cognitivo de las mismas). Necesitamos entonces consensuar un “credo compartido humanista” acerca de lo que significa ser educador hoy, una reflexión profunda sobre el rol docente en la sociedad actual, y su función más allá de la meramente instructiva (para saber más: La claqueta competencial: otra forma de enseñar, otra forma de aprender). Los documentos institucionales suelen prescribir perfiles docentes y estilos educativos donde están muy claras estas creencias, pero mi experiencia es que si el claustro (y cada docente) no participa en un proceso reflexivo de clarificación de creencias, dichos perfiles no pasan del papel al quehacer cotidiano, no se interiorizan.

4. Humanizar la gestión.

En un centro educativo todo educa, todo transmite. Si optamos por unos valores humanos, por una educación en la solidaridad y la justicia, pero dentro del centro conviven estructuras de gestión insolidarias o que nada tienen que ver con esos valores, entonces perdemos toda autoridad moral y referencia. El modo de gestionar el aula, el modo de evaluar, las actividades extraescolares que proponemos, la comida que nos sobra, etc., todo ello trasmite un modo de ser y de estar en el mundo como institución. El estilo de dirección debe estar basado en la moderna Dirección por Valores y el Liderazgo de Servicio, no se concibe de otro modo en una institución que opta por humanizar el mundo y las personas (para saber más: La buena dirección. El liderazgo al servicio de las personas y de la sociedad). Humanizar la gestión también implica el mobiliario y los espacios de interacción humana: ¿Permiten una adecuada comunicación? ¿Son espacios abiertos o cerrados? ¿Facilitan el trabajo en equipo de los docentes? ¿Fomentan las relaciones inclusivas o la separación? Hay que tener un especial cuidado, sobre todo en los centros grandes (a partir de 4-5 líneas), con la burocracia, ya que la misma llevada al extremo es una forma de deshumanización, donde se descarta la espontaneidad humana, las emociones y a las personas consideradas de forma única, con nombre. Las nuevas metodologías de enseñanza-aprendizaje deben ser ágiles antes que penosas en cuanto a los formularios e informes que debemos rellenar: la burocracia pedagógica nunca debe estar por encima de nuestros fines educativos, siempre al servicio de los mismos.

5. Humanizar las decisiones.

En un centro educativo se toman muchas decisiones, y éstas deben estar guiadas por criterios humanistas, ya que las mismas ponen de manifiesto realmente los valores que nos mueven. La decisión de qué libro de texto elegir para cada asignatura, por ejemplo, debe estar guiada principalmente por la medida en que ese libro de texto nos ayuda a humanizar nuestro currículo y nuestro proyecto educativo. La decisión acerca de qué tipo de sanción proponer ante una falta grave no debe hacernos caer en un sistema de represión policial, antes bien buscar cómo desde el servicio a la comunidad, alguien puede restaurar el daño y además aprender a ser mejor persona. La decisión del lema de cada año, de la actividad del trimestre, del tipo de excursión que vamos a hacer, de qué medio de transporte utilizar, de si nos sumamos a una campaña del barrio o no, etc., todo ello transparenta nuestras opciones como centro. Del mismo, modo la decisión ante casos especiales de alumnos en una Junta de Evaluación, puede estar guiada por criterios humanistas sin perder objetividad por ello, o bien puede estar tomada por mentes insensibles y escudadas en el corporativismo profesional. El propio proceso de toma de decisiones también puede ser humanista o autoritario, siempre es bueno consultar a todas las partes, y consensuar aquello de cuyo éxito posterior dependa en buena medida el compromiso de todos. Hay decisiones que debe tomarlas un experto externo que nos aconseje (el menú del comedor), hay otras decisiones menores que deben hacerse mediante procesos de votación ágil (distribución de actividades), pero hay otras donde nos jugamos los valores humanos (tipo de actividades extraescolares, proyecto de día especial, tipo de evaluación de una actividad): esas deben reflexionarse y debatirse en profundidad. No olvidemos que la participación democrática se aprende sobre todo en la familia y en la escuela, que el aula y su gestión democrática por parte del alumnado, puede suponer un gran aprendizaje para la vida.

6. Humanizar el entorno escolar.

La función de un centro educativo, como la de una empresa, que está asentado en un entorno socio-cultural, va más allá de la educación de sus habitantes más pequeños, porque también se siente llamado a aportar en el mejoramiento de las condiciones de vida y del entorno en que está. No se trata sólo de cuidarlo desde el punto de vista eco-social, sino también de ser proactivos y estar atentos a las necesidades y problemas de las personas, ofreciendo desde nuestra función educativa, algunos recursos, por ejemplo, para personas con falta de formación básica. El necesario trabajo educativo con las familias del entorno debe ser razón más que suficiente para interesarse por cómo viven, cuáles son sus anhelos, sus sueños, y tratar de ayudarles también desde el centro educativo en otros ámbitos de la educación de sus hijos que van más allá del currículo oficial. Como centro educativo, también debemos ser sensibles a nuestro impacto medio-ambiental, al cuidado de la Tierra, y en general aportar lo que podamos al cumplimiento de los ODS y la Agenda 2030 de Naciones Unidas. Como institución educativa, hoy debe ser una exigencia estar alineados con dichos ODS mediante consultorías periódicas. El principio de ecología integral que nos propone el papa Francisco en Laudato Si, debe hacernos reflexionar como centro acerca de la triple relación existente entre lo ambiental, lo económico y lo social en nuestro entorno. Tanto el Aprendizaje Servicio como el Voluntariado Escolar son excelentes metodologías y proyectos de mejora del entorno escolar al tiempo que de aprendizaje de las habilidades prosociales, así como expresión de una ética cívica y una ciudadanía comprometida. Además, dichos proyectos también pueden (deben) involucrar a los docentes y familias del alumnado.

7. Humanizar las identidades.

La dinámica de mundialización y globalización, cada vez pone más en cuestión las fronteras políticas e ideológicas y sus identidades particulares y excluyentes. ¿Podremos vivir juntos? Es la pregunta que se hace y nos hace Alain Touraine ante el nuevo cambio de época que vivimos. Hoy más que nunca necesitamos reflexionar sobre lo que nos une y no tanto sobre lo que nos diferencia o nos separa. El principio de Dignidad Humana es clave para identificarnos como ciudadanos de la misma Tierra Patria: la Identidad Cosmopolita Global es la nueva expresión de nuestra Humanidad. Ello no quita para que cada cual tenga sus raíces culturales y su vinculación a un grupo o territorio: ambas identidades son perfectamente compatibles y no excluyentes. Lo que es realmente deshumanizador y arcaico es la independencia excluyente: frente a esta forma de identidad empobrecida y deshumanizada, surge una interdependencia inclusiva más propia de una ciudadanía cosmopolita. En un momento de cada vez más diversidad cultural en la escuela, la humanización de las identidades de nuestros alumnos y familias desde una identidad compartida es un gran reto, como, por ejemplo, el proyecto de Ética Mundial de Hans Küng y sus 4 principios que comparten todas las religiones del mundo (para saber más: Ética social para niñas y niños. Dilemas morales, desempeños y retahílas musicales). 

8. Humanizar las metodologías.

En plena revolución de innovación pedagógica y metodológica, debemos también desde aquí valorar dichas metodologías por su capacidad de generar relaciones humanas y cooperativas entre el alumnado, así como en la relación profesor-alumno. Hoy ya se podría poner a un robot a dar clase, y además lo haría muy bien, y aprendería a hacerlo mejor cada vez, y se actualizaría con las preguntas de los alumnos, así como los nuevos conocimientos. Pero, ¿qué aporta a la humanización en la relación profesor-alumno? ¿Cómo mostraría pasión y emoción por determinados temas, o por sus alumnos? ¿Qué podría contar de su vida que realmente fuera interesante y relevante para sus alumnos? Todas las metodologías que potencien un alumnado actor (activo) antes que un alumnado espectador (pasivo), que lo empoderen en su propio proceso de aprendizaje, en realidad le están ayudando a humanizarse más como persona, y en el futuro a ser un ciudadano que, en lugar de quedarse sentado viendo un mundo que no le gusta (vivimos en un mundo de espectadores), se va a poner a actuar para cambiar ese mundo (para saber más: Cocinando aprendizajes. 100 recetas prácticas para educar en valores). Como ya dije en el punto 2, el ABP, por ejemplo, ayuda a humanizar el currículo porque pone en conexión a varias disciplinas, inteligencias, profesores, incluso alumnado de diferentes cursos (tutoría vertical).

9. Humanizar las relaciones.

En un centro educativo se dan mucho tipo de relaciones humanas, tanto a nivel horizontal entre iguales, como a nivel vertical entre unos y otros roles y actores sociales. Es normal que surjan conflictos, y la resolución de los mismos también es un aprendizaje que nos humaniza (para saber más: Nueve metáforas y un cuento para gestionar conflictos). Tenemos instrumentos como el Plan de Convivencia, que son (o deberían ser) proyectos de humanización de las relaciones. Los planes de convivencia deben tender más a la facilitación de los comportamientos prosociales y menos a la sanción-condena de comportamientos antisociales.  Humanizar las relaciones también en cuestión de género: tolerancia cero con la violencia de género a todos los niveles (verbal o no verbal), así como igualdad en lo que se refiere al uso y disfrute de las instalaciones escolares por chicos y chicas, y al acceso y promoción de docentes hombres y mujeres a los diferentes roles y funciones. Humanizar las relaciones también es prevenir adecuadamente el acoso escolar, así como actuar de forma eficaz y responsable frente al mismo. Los programas de mediación escolar para resolver conflictos no violentos entre iguales (no sirven para acoso escolar, por ejemplo), constituyen una excelente metodología para humanizarnos más. Especialmente importantes son las relaciones entre la familia y la escuela, que deben ser de colaboración fraterna (contigo Somos Familia), de cercanía, apertura y diálogo.

10. Humanizar la vocación.

Uno de nuestros principales objetivos como docentes es ayudar a cada estudiante a encontrar su elemento, su vocación, aquello que realmente le apasiona y le hace vibrar. Pretender que todos sean iguales o que todos desarrollen por igual las mismas inteligencias es un error que ya hemos cometido durante demasiado tiempo. Ayudar a despertar la vocación es una tarea realmente humana y humanizadora, y es una labor de equipo de toda la comunidad educativa. Pero una vez que este talento de cada cual despierta y se va configurando, debemos humanizarlo, esto es, ayudar a descubrir a cada estudiante la alegría de servir a los demás y a la sociedad desde su talento. Lo que menos necesita el mundo es a grandes talentos que en lugar de servir a los demás, se sirven de los demás para sus propios fines. Humanizar la vocación implica orientarse por valores y empezar a sembrar la actitud ética hoy para que mañana tengamos profesionales íntegros y empresas realmente comprometidas y responsables con el entorno, con sus empleados y con la sociedad. Los proyectos de emprendimiento escolar pueden ayudarnos mucho en esta tarea, ofreciendo pistas para un emprendimiento social o eco-social (ver programa de FUNDERETICA), y ofreciendo modelos de referencia de jóvenes emprendedores sociales antes que grandes empresarios que han hecho una fortuna sin más (para saber más: Doce horas para emprender tu vida).

César García-Rincón de Castro (2018)

Citar fuente como: García-Rincón, C. (2018). Las diez claves de una escuela humanizadora. Conferencia en III Simposio de Educación Escolapia 2018. Cullera, Valencia. www.prosocialia.org

martes, 30 de enero de 2018

Modelo HCO (Huella Cultural Organizativa) de gestión del cambio y desarrollo organizacional aplicado a la Innovación Pedagógica

Cuando se trata de evaluar la integración y desarrollo de la Innovación Pedagógica en un centro educativo, desde un punto de vista general, es decir, sin aterrizar en la medición concreta de los resultados y productos pedagógicos, así como las competencias asociadas a los mismos, tanto del profesorado como del alumnado, el concepto de “cultura organizacional” es posiblemente el que mejor puede explicar dicha integración general, por un lado, y, de forma complementaria, el que mejor puede servir también de horizonte de trabajo y misión de los “Equipos de Innovación”, por otro lado.

La cultura es a la organización como la personalidad es al sujeto. Es decir, la cultura corporativa se define como el modo de ser de una entidad, sus valores y aspiraciones, sus rasgos diferenciales respecto de otras organizaciones, su razón de ser y estar en la sociedad más amplia en que se inserta. Dicha cultura se fortalece y desarrolla en la medida en que es compartida, aceptada, sostenida y enriquecida por todos sus miembros, como embajadores de la misma, dentro y fuera de la organización.

Para evaluar la cultura de la innovación (o de cualquier otra dimensión o proyecto interno), necesitamos entonces dos elementos:

1. Un conjunto de descriptores, indicadores y estándares que la describan en sus diferentes partes o dimensiones. Suelen estar definidos en el Proyecto Educativo de cada Centro, y de ahí los entresacaremos en el taller formativo, añadiendo algunos más que conviene incorporar por razón de actualidad pedagógica. Para esta fase es muy importante la participación de los expertos en innovación en el centro educativo, es decir, los propios equipos de Innovación Pedagógica. Nadie mejor que ellos sabe de esto en cada centro, y son los mejores “jueces” para validar los ítems del instrumento de observación: no olvidemos que el “juicio de expertos” es una técnica sociológica de validación de ítems de un cuestionario o herramienta de evaluación.

2. Una taxonomía que explique suficientemente la percepción de dichos indicadores-estándares en niveles progresivos de “desarrollo o integración cultural”, de cara a elaborar unas rúbricas de observación retrospectiva en equipo, por diferentes grupos de actores-roles de la organización. Dado que la cultura está muy ligada a la propuesta de valor de una organización para todos sus miembros (docentes, alumnado y sociedad), dicha taxonomía debería tener en su polo ideal-final la adquisición de cada elemento o indicador concreto como un “valor compartido” en la organización, y en su polo inicial simplemente  una “experiencia voluntaria”. Esta taxonomía ha sido ideada por César García-Rincón de Castro, ya que actualmente era necesaria y no existe nada similar para medir los distintos elementos de la cultura de una organización (en este caso la innovación, pero puede aplicarse a otros elementos). Esta taxonomía, en su propia definición y visualización gráfico-metafórica, integra los aspectos cualitativo (profundidad de la huella) y cuantitativo (amplitud de la huella) de toda investigación sociológica.


Experiencia voluntaria: toda innovación suele comenzar con una serie de personas o grupos voluntarios que se atreven a experimentar el nuevo producto o metodología. Estas primeras e incipientes acciones, sirven a la organización de test, y a los demás miembros, que son observadores, de guías o faros. Es importante que estas primeras experiencias sean visibles y evaluadas positivamente (pero no injustificadamente), apoyadas por éxitos y tendencias de otras organizaciones.

Rutina normativa: las experiencias particulares, o “experiencias piloto”, desembocan  generalmente en una segunda fase de institucionalización normativa en la que entran a formar parte de los procesos habituales, de los proyectos y tareas. Los miembros de la organización, por su condición de adscripción a la misma, y una vez que están debidamente entrenados en la nueva rutina, actualizan sus roles, tratando de que su ejecución sea correcta, ajustada al nuevo guión. Cierto es que el grado de motivación para hacerlo varía de unos a otros, pero todos lo harán como mínimo por motivación extrínseca (refuerzos externos).

Competencia adquirida: con el tiempo, la rutina normativa, unida a la evaluación de la propia experiencia y la formación continua, se va transformando en una competencia adquirida. No olvidemos que toda competencia, en este caso relacionada con la innovación pedagógica, implica unos conocimientos (saber), unas destrezas o habilidades (saber hacer) y una actitud positiva (saber ser). Aquí la motivación ya sería intrínseca, es decir, el profesional lo hace por desarrollo personal, ya que la nueva competencia supone un desafío y un crecimiento de sus capacidades, y posiblemente una expresión de sus actitudes y valores. También, se pasa de ser un mero actor a ser intérprete del papel, es decir, a poner el propio sello personal en lo que se hace, a mejorar e innovar incluso la propia innovación.

Valor compartido: es el nivel máximo de adscripción cultural, y el más deseable. La nueva competencia se pone en relación con otras competencias similares, se integra como algo propio, como parte de la identidad personal en conexión con la identidad compartida de toda la organización. La motivación aquí es trascendente, es decir, se descubre y potencia el valor social de la innovación, su beneficio para otros más allá del beneficio propio. Incluso, en este nivel, el profesional se convierte en un “embajador” y “maestro” de la nueva competencia en la organización, ayudando a otros a adquirirla, siendo formador y mentor en los miembros menos entrenados o de incorporación más reciente.



Un ejemplo de algunos ítems de lo que sería la herramienta de investigación de la cultura innovadora, son estos (muestra de un taller real con una red de centros educativos en España, realizada con los Equipos de Innovación – 60 participantes):


Se ha pensado que este cuestionario-guía lo realicen periódicamente (cada curso académico) los miembros del Equipo de Innovación de cada Centro, el Equipo Directivo de cada centro, así como una pequeña muestra del profesorado del mismo, que incluya al menos un profesor/a por cada nivel educativo. El resumen de los datos de cada centro se reportará al Equipo de Titularidad.

Puede hacerse de modo individual por cada miembro del equipo, para luego hacer la media con los demás, o bien puede hacerse en una reunión, valorando y decidiendo una opinión conjunta con respecto a cada ítem. Lo importante es que refleje esa “percepción general compartida” de grado de integración cultural de cada ítem, en base a lo que vemos en el día a día.

Esta herramienta de observación sociológica estandarizada, se complementa con otra que mide la “Actitud Docente hacia la Innovación” (que incluye la elaboración de un perfil de polaridad de Osgood y un cuestionario anónimo de actitud docente hacia la innovación en este caso), ya que considero las actitudes hacia cualquier elemento de la cultura de una organización, como uno de los mejores predictores de éxito en cualquier cambio o innovación. No olvidemos además, que las actitudes se pueden modificar y reforzar. Lo mismo que en el caso anterior, seguiríamos los procesos y pasos técnicos de diseño de escalas e ítems, para asegurar la validez y fiabilidad del instrumento.

Para más información y contratación de este taller (una jornada) bajo el modelo de “Huella Cultural Organizativa” creado por César García-Rincón de Castro, contactar en el mail info@cesargarciarincon.com